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54Grado.com : Hoy es martes 3 de febrero del 2026 . Faltan 331 días para el año 2027. temperatura: la máxima estará entre 31 °C y 33 °C y la mínima entre 22 °C y 24 °C :.... Efemérides Nacionales: 1536 en la actual Argentina, a orillas del Río de la Plata, Pedro de Mendoza funda la aldea de Nuestra Señora del Buen Ayre, primer asentamiento en la actual ubicación de Buenos Aires. Será destruida en pocos años, y refundada casi un siglo después. 1574 en el Imperio ruso, el zar Iván el Terrible, contrae matrimonio por cuarta vez. 1614 en el palacio de Louvre de París se representa el ballet Don Quichotte dansé par Mme Sautenir. 1651 el Parlamento de París exige la destitución del cardenal Jules Mazzarino como primer ministro. 1783 Gran Bretaña reconoce la independencia de los Estados Unidos. 1807 en Montevideo (Uruguay) comienza una invasión inglesa. 1813 en la aldea de San Lorenzo (Argentina) sucede la batalla de San Lorenzo: los Granaderos a Caballo al mando de José de San Martín vencen a una expedición española al mando del comandante Juan Antonio Zabala. 1820 en Chile, lord Thomas Cochrane se apodera de la ciudad de Valdivia, terminando con uno de los bastiones españoles de importancia en la costa del Pacífico. 1825 en la costa alemana del mar del Norte mueren ahogadas unas 800 personas debido a una marejada ciclónica. 1830 Grecia se independiza de Turquía. 1839 los británicos ocupan Karachi. 1843 en Argentina, el gobernador bonaerense Juan Manuel de Rosas organiza el sitio de Montevideo (Uruguay). 1852 en Argentina se libra la batalla de Caseros, donde las fuerzas comandadas por Justo José de Urquiza derrotan a las de Juan Manuel de Rosas. 1870 el rey de Italia rechaza la corona de España para su sobrino, Tomás Alberto de Saboya, duque de Génova. 1874 el general Manuel Pavía manda a sus tropas entrar en el congreso español para impedir la derrota de Emilio Castelar. 1875 durante la Tercera Guerra Carlista se produce la Sorpresa de Lácar, suceso en el que el rey Alfonso XII estuvo a punto de ser capturado por las tropas carlistas. 1900 el gobierno brasileño anuncia el arresto de «varios elementos monárquicos que estaban conjurando contra la República». 1900 el ministro de Guerra mexicano, general Bernardo Reyes, anuncia la propuesta de paz que se ofrece a los nativos yaquis para poner fin a su sublevación independentista: la garantía de mantener la propiedad de sus tierras y el derecho a la ciudadanía mexicana. 1900 en el marco de la guerra anglo-bóer, fuentes bóeres confirman que en la última semana sus pérdidas en vidas humanas asciende a 1100 efectivos, mientras que unos 600 han sido heridos de gravedad. 1900 en las montañas Bacatete (Sonora) fallece el general mexicano Lorenzo Torres, comandante de las fuerzas que sofocan la rebelión de los nativos yaquis. Las bajas del ejército en este conflicto ascenderían a 358. 1900 en Viena (Austria), Bruselas (Bélgica) y Aquisgrán (Alemania), se realizan grandes huelgas de trabajadores en demanda de mejoras salariales y sociales. 1904 en Murcia se desborda el río Segura. 1906 el gobierno japonés incrementa el tonelaje de su marina de 240.000 a 400.000 tn. 1912 en Ferrol, los Reyes de España, Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg, asisten a la botadura del España, nuevo acorazado de la Armada. 1915 el Congreso español aprueba el proyecto de ley de bases navales. 1915 en París se celebra la conferencia de los ministros de Finanzas aliados. 1916 en Alemania se inicia la confiscación de las industrias textiles. 1916 Iván Goremykin es sustituido por Borís Shtiúrmer en la presidencia del consejo de ministros ruso. 1917 EE. UU. rompe relaciones diplomáticas con Alemania. 1917 en Alemania la crisis del carbón obliga al racionamiento en su consumo. 1927 en Portugal, la oposición al gobierno del general António Óscar de Fragoso Carmona organiza levantamientos militares en Lisboa y Oporto. 1930 la Real Federación Española de Fútbol acuerda no participar en el torneo internacional de Montevideo. 1931 un terremoto destruye varias ciudades de Nueva Zelanda y causa la muerte de más de mil personas. 1932 cinco terremotos consecutivos destruyen una porción considerable de Santiago de Cuba. 1933 concluye la guerra civil de Nicaragua con un tratado de paz firmado por Augusto César Sandino, jefe de las fuerzas revolucionarias, y el presidente Juan Bautista Sacasa y Sacasa. 1935 el astrónomo Sylvain Julien Victor Arend descubre un nuevo asteroide, al que da el nombre de Alain. 1939 el jefe del Partido Rexista belga, Léon Degrelle, llega a Burgos. 1943 Finlandia entabla negociaciones con la URSS para intentar obtener la paz. 1944 en España —en el marco de la Segunda Guerra Mundial— el General Francisco Franco reafirma la estricta neutralidad de España. 1945 el Gobierno español crea por decreto el monopolio Tabacalera.

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jueves, 19 de abril de 2018

La mujer en los más altos escalones de las FFAA

Ellas tienen mucho en común: son amigas, se conocen hace mucho tiempo, tres provienen de familias de militares, son profesionales muy preparadas, hablan con completa fluidez, poseen un gran carácter y son las únicas cuatro mujeres que ostentan el rango de General de Brigada de las Fuerzas Armadas Dominicanas.

A lo largo de su vida han asumido grandes retos, han sido pioneras en ocupar posiciones tradicionalmente desempeñadas por hombres, pero lo han hecho con tanta valentía, pasión y entrega que han logrado marcar pautas y ganarse el respeto de sus compañeros, hembras y varones.
Aseguran que no han sentido discriminación y que sus compañeros del sexo opuesto las respetan, apoyan, protegen y acomodan.
“Siempre he sentido que el militar hombre trata de protegernos.  Los militares son formados con disciplina y con caballerosidad. Por eso probablemente ellos toman la idea de la igualdad más rápido que otros sectores de la sociedad. Nosotras cuatro somos ejemplo de que no hay discriminación”, asegura la General de Brigada del Ejército, Ramona Díaz Morfa.
Lo mismo opinan sus compañeras, las también Generales, Rosanna Pons Peguero, de la Fuerza Aérea; Mayra Duval, del Ejército Nacional, y Mayra Díaz, Contraalmirante  (equivalente a General) de la Marina de Guerra.
“Existe cortesía y protección hacia nosotras, pero no discriminación ni tampoco favoritismo. Es decir, no nos tratan diferente ni a nivel académico, disciplinario o de escalafón. Trabajamos como un solo cuerpo sin distinción de género. Aquí lo que vale es la capacidad, capacitación, años de servicio y entrega”, coinciden las generales.
Pons asegura que la prueba fehaciente de que la mujer no es un ensayo en las Fuerzas Armadas sino una realidad son ellas y sus trayectorias. “Hubiese sido más fácil para nosotras haber asumido algunos roles muy marcados de lo femenino y lo masculino, sin embargo llegamos hasta aquí sin apoyarnos en esos estereotipos, ni sintiéndonos ni menos ni más porque soy hombre o soy mujer, simplemente asumimos el reto como militares que somos y punto”, afirma sin titubear la General de la Fuerza Aérea.
“Si alguna vez se tomó como una prueba el que la mujer incursionara en este mundo militar tanto en la Marina de Guerra, el Ejército Nacional o la Fuerza Aérea ya no lo es. La mujer está. Es más, no dejo de creer que algún día no muy lejano una mujer llegará a dirigir el Ministerio de Defensa”, sostiene. 
“Yo me quedé con un sueño en una mochila"
Cuando Rosanna Pons Peguero se enteró de que había sido designada como oficial de la Fuerza Aérea no sabía cómo decírselo a su familia, sobre todo a su padre, quien durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo fue torturado por militares.
Su padre, Amador Pons, fue un luchador antitrujillista que estuvo preso en las cárceles “La 40” y La Victoria. Hasta le sacaron las uñas, según relata su hija.
Por eso cuando ella le informó que pertenecería a las Fuerzas Armadas él sólo se limitó a decirle: “recuerda que eso me lo hicieron ustedes”. Su madre también le cuestionó que ella les dejara pagar la carrera de arquitectura para luego dedicarse a la milicia.
“Para mí el inicio fue duro. Quién le decía a mi padre que una hija de él podía ser militar”, recuerda, pero sin arrepentirse de haber tomado la decisión, aunque admite que sí ha tenido que hacer algunos sacrificios.
Pertenecer a la Fuerza Aérea le ha permitido explotar al máximo su espíritu aventurero, travieso y subversivo. Afirma que “no hay cosa que no haya hecho en la Fuerza Aérea”.
¿Cuál fue el error?
Relata que su ingreso a la Fuerza Aérea fue por error, porque solo fue a desarrollar un proyecto de arquitectura que había presentado en un concurso y que resultó ganador. Un día alguien le preguntó si quería ser asimilada y ella le respondió que no estaba interesada porque solo estaba allí temporalmente.
Esa persona al parecer la entendió mal y fue designada como oficial, convirtiéndose en la única mujer en tener ese rango en ese entonces dentro de las instalaciones de la Fuerza Aérea. A partir de momento todos sus planes cambiaron.
“Yo me quedé con un sueño en una mochila. Me iba a ir de mochilera como arquitecta con unas amigas a Europa. Ellas se fueron, nunca regresaron. Eso hubiese sido también mi historia”, recuerda.
Pero Pons no se arrepiente, pues asegura que, como muchas mujeres, ha sabido ganarse su lugar y ha enfrentado con entereza los retos que se le han presentado, como ocupar posiciones de hombres.
“Las mujeres dentro de la guardia hemos asumido el papel como es. Yo siempre he estado ocupando posiciones de hombres y destacándome en ellas como mujer. Me he fajado para que se me respete”, destaca.
“Para exigir respeto hay que respetar”
Es abogada. Proviene de una familia de militares. Hace 33 años que pertenece a la milicia, 16 de ellos como General de Brigada del Ejército. Se define como recta y un poco impulsiva e indomable, pero ante todo como mujer y madre.
Disciplina y respeto son dos palabras que pronuncia con frecuencia mientras habla porque fueron parte de su formación y estas son las normas que ella implementa tanto en el ámbito personal como profesional. “Mi padre nos educó que había que responderle: sí, señor; no, señor. La disciplina no era algo extraño para nosotros. A mí me educaron son respeto y disciplina y eso mismo hago con mis hijos”, afirma la General de Brigada del Ejército, Ramona Díaz Morfa.
Díaz Morfa prácticamente ha dedicado su vida a las Fuerzas Armadas y aunque esto requiere entrega total, ella ha podido compaginar su compromiso con el país con otras funciones y su vida familiar.  
 “Yo ante todo soy mujer, mi familia es mi familia. Soy una madre completa, si le tengo que hacer una comida a mis hijos y a mi esposo se la hago con mil amores. Como cualquier otra mujer”, asegura.
Díaz Morfa afirma que siempre hace lo posible para, como toda mujer, asumir las responsabilidades de su hogar y cumplir con su rol de madre, lo que siempre anheló.
“En mi mente, en mi corazón, en mi ánimo, siempre estuvo ser madre. Desde que era niña decía que si no me casaba tendría un hijo o que si no podía tenerlo, lo adoptaba”, expresó la General. Este sueño se le hizo realidad, pues fue bendecida con tres hijos (tres hembras y un varón).
Díaz Morfa asegura que como militar no ha hacho sacrificios extraordinarios, sino los mismos que hace cualquier mujer que trabaja y reparte su tiempo en diversas actividades.
“Entiendo que no he sacrificado nada. Uno tiene que repartirse el tiempo, como todas las mujeres que trabajan. En cualquier trabajo hoy en día hay que dar la milla extra”, opina.
Valoración
Díaz Morfa asegura que siempre ha recibido buen trato por parte de sus compañeros varones, quienes la respetan y la ayudan en lo que sea necesario. Entiende que esto no es sólo por ser mujer, sino porque ella se lo ha ganado porque también les trata de la misma manera.
Su convicción es que como superior tiene que dar el ejemplo y que para exigir respeto hay que respetar. Considera que esto aplica para el ámbito militar y todos los ámbitos de la vida.
Ordenó el arresto de su propio hijo
S e puede dar el lujo de decir que es la única mujer con el rango de Contralmirante en el país, grado militar del escalafón de oficiales de la Marina de Guerra equivalente al de general de brigada en los ejércitos de tierra o en las fuerzas aéreas.

“Soy celosísima con ese rango”, expresa categóricamente Mayra Díaz, actual inspectora general del Dirección Nacional de Investigación (DNI), quien también expresa sin miedo a equivocarse que la milicia es una vocación que lleva en la sangre.
“Yo fui guardia desde niña. A la armada llegué por mi padre quien fue también médico militar. Ingresé como raso a los 17 años, así fui escalando hasta hoy. Aunque soy médico sexóloga, mi profesión es ser militar. Soy más militar que médico”.
Dice que si alguien quiere dedicarse a cualquier cuerpo castrense debe tener don de mando, vocación de servicio, disciplina y preparación.    
“Hice todos los cursos que un militar puede hacer. Fui de la primera generación del Curso de Comando Militar. Fue realmente duro dividir el tiempo; siendo en mi caso médico, madre y  esposa. Tengo tres hijos para la patria- dice entre risas- porque son los tres militares”, y con mucha alegría aclara que aunque su esposo también es militar del Ejército Nacional, sus hijos decidieron por ellos mismos pertenecer, a lo que ella define, como su ‘amada Marina de Guerra’.
Puntualiza que nunca ha sentido que le han faltado el respeto por ser mujer. “Es que el respeto se lo gana uno con su forma de liderar y el trabajo diario”.  
Disciplina sin excepciones
Confiesa que uno de los momentos más duros que tuvo como madre, pero que tuvo que afrontar como militar que es desde hace 36 años, fue apresar a uno de sus hijos.
“Uno de mis hijos en la universidad extravió la cédula y el carnet militar, y como parte disciplinaria que soy, a mi propio hijo le impuse la sanción correspondiente. Duró 11 días preso. Yo siempre he sido muy recta y dura y con ellos no soy la excepción. Los tres decidieron ser militares, nadie se los inculcó, ellos vieron ese ejemplo en su padre y en mí e hicieron su elección”, enfatiza.
“No les permito indisciplina a nadie. Dentro del recinto militar nosotros no somos familia, no tienen comodidades ni preferencias, son tres militares más”, cuenta con una singular valentía y respeto a la profesión que vive y honra con entusiasmo cada día.
"La milicia es parte de lo que soy"
Mayra Duval es oriunda de San Pedro de Macorís. Se define como una mujer con un gran humor pero de carácter fuerte. Tiene 35 años de servicio militar. Es pediatra y perinatóloga de profesión y General de Brigada del Ejército Nacional por pasión.
“Yo vengo de una familia militar muy humilde, mi papá fue guardia de la vieja escuela. La vida militar siempre fue parte de lo que soy. Mi mamá, que falleció hace apenas un mes, siempre nos decía a mi hermano y a mí que podíamos superarnos pero siempre por la derecha, con orden y disciplina”, relata Duval.
Desde pequeña, narra, quiso  estudiar y progresar y desde que se graduó de bachiller entró a la universidad.
“Mi mamá se oponía totalmente a que fuera médico, pero eso era lo que yo quería. Estudié medicina, luego me especialicé pediatría y luego en perinatología. Ingresé al Hospital Central de las Fuerzas Armadas. De ahí fui escalando poco a poco hasta llegar al más alto rango del recinto de salud militar”, manifiesta con humildad.
La General fue coordinadora de enseñanza por diez años consecutivos en el hospital. Luego jefa del Departamento de Pediatría y Perinatología. Después fue ascendida de asimilada a Capitán del Ejército.
“Siendo ya capitana me llamaron  en el año 1996 para ocupar el cargo de encargada de servicios médicos en el Despacho de la Primera Dama. De ahí fui ascendida a General de Brigada y del 2011 al 2013  me desempeñe como Directora General del Hospital Central de las Fuerzas Armadas, después de 25 años de servicio ininterrumpido”.
Su gran desafio
Duval fue la primera mujer, y la única hasta la fecha, en dirigir el Hospital Central de las Fuerzas Armadas, y afirma que fue un gran reto pero lo asumió con confianza porque conocía ese recinto “como la palma de mi mano”.
“Recuerdo que cuando llegaban cartas con el nombre de director, yo las devolvía añadiéndole una A en mayúscula, para que se entendiera que era directora que había. Nunca olvido una vez que viajamos a un hospital de San Diego, en Estados Unidos, cuando llegamos el director de aquel centro de salud no creía que yo era la directora, miraba entre los hombres que me acompañaban buscando una figura masculina y volvía a preguntar que quién es el director y me presentaban como la encargada, pero él seguía preguntando sorprendido”, rememora con  tranquilidad y satisfacción porque afrontó con valentía esos obstáculos que la hicieron merecedora del rango de General que desde el 2009 porta con orgullo y amor por lo que ha sido su pasión desde la niñez.

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