noticia principal

                                                                 

Efemérides

54Grado.com : Hoy es viernes 20 de febrero del 2026 . Faltan 315 días para el año 2027. temperatura: la máxima estará entre 31 °C y 33 °C y la mínima entre 22 °C y 24 °C :.... Efemérides Nacionales: 1499. El almirante Cristóbal Colón sale de la Villa de Santo Domingo hacia La Isabela, en compañía de su hermano Bartolomé, donde permanece hasta el mes de abril, supervisando la construcción de la primera urbe del Nuevo Mundo. 1533. Llega a Santo Domingo desde Puerto Rico don Francisco de Barrionuevo, enviado con el título de Capitán General de la Guerra del Bahoruco. 1802. El General francés Antoine Nicolas Keverseau envía al general haitiano Paúl Loverture un ultimátum para que entregue la plaza de Santo Domingo. 1853. El periódico El Progreso establece en su primera edición, que será un "periódico político, literario y mercantil", en el que plasmará con su nombre "figuras de la literatura nacional como lo fueron los hermanos Javier y Alejandro Angulo Guridi, Manuel de Jesús Heredia, Nicolás Ureña de Mendoza y Félix María Del Monte". 1856. Muere el general Gerónimo de Peña por las heridas recibidas durante la Batalla de Sabana Larga. 1865. La Junta Gubernativa de Santiago, presidida por el general Benigno Filomeno Rojas, pacta con los españoles el canje de prisioneros capturados durante la Guerra Restauradora. 1929. República Dominicana y Haití firman un Tratado de Paz y Amistad Perpetua y Arbitraje el que establece en su Artículo 10, el compromiso de no desviar el caudal del río Masacre, "en razón de que ríos y otros cursos de agua nacen en el territorio de un Estado y corren por el del otro o sirven de límites entre los dos Estados 1932. El Poder Ejecutivo nombra al Capitán Aníbal Vallejo Sosa, Comandante de la recién creada "Arma de Aviación", adscrita al Ejército Nacional" y al primer teniente Piloto Frank A. Feliz Miranda segundo en mando. 1956. Un grupo de exiliados dominicanos radicados en Cuba, funda el Movimiento Popular Dominicano (MPD), con la consigna de "Lucha interna o Trujillo siempre". 1962. Representantes del gobierno dominicano y del vaticano sostienen una reunión sobre la solicitud de salvoconducto para que el ex presidente Joaquín Balaguer poder salir del país, sin ningún resultado concreto. 1973. El presidente Joaquín Balaguer informa por escrito al general retirado Fausto Caamaño Medina haberle ordenado al Secretario de las Fuerzas Armadas, Ramón Emilio Jiménez Reyes "no proceder al enterramiento sin que se le ofreciera antes a usted" la oportunidad de sepultar los restos de su hijo Francisco A. Caamaño Deñó. 1981. Fallece en Santo Domingo a la edad de 68 años, el abogado y escritor, Freddy Prestol Castillo, quien ocupó importantes funciones en la judicatura nacional y autor de la obra "El Masacre se pasa a pie", publicada en el año 1973. 2010. El dominicano Jorge Torres Orellana, acusado de dirigir una red internacional de trata de blancas y relacionado con estadounidenses que intentaron llevarse 33 niños de Haití, declara su disposición de entregarse en El Salvador si le garantizan su integridad. 2015. El comunicador Daniel Adriano Gómez Jorge revela en carta enviada al matutino Elcaribe, haber sido alegadamente utilizado en 1986 por su primo y presidente de la República, Salvador Jorje Blanco, para acusar al extinto expresidente Joaquín Balaguer, de tener una cuenta en Grand Cayman con US$30 millones. 2018. La Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet) pasa a llamarse Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), entidad presentó su nueva imagen institucional que implica cambios desde los uniformes de los agentes hasta un nuevo protocolo para abordar a los ciudadanos. 2019. El Gobierno dominicano deja oficialmente iniciados los trabajos de construcción del nuevo complejo penitenciario, Centro de Corrección y Rehabilitación La Nueva Victoria en el municipio de Guerra, con un presupuesto de RD$6,372 millones. 2020. El Informe de Actividades 2019 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) coloca la República Dominicana como el país de mayor crecimiento económico en América Latina, Centroamérica y el Caribe, durante ese período. 2022. El presidente de la República Luis Abinader deja iniciados los trabajos de la construcción del muro fronterizo de hormigón armado con una estructura metálica de 160 kilómetros de extensión, una altura de 3.90 metros, 170 torres de vigilancia y control, además de unas 71 puertas de acceso. Internacionales: 1472. Noruega le entrega a Escocia las Islas Shetland y las Órcadas como pago de una dote. 1534. El rey Carlos I de España, decreta que se estudie la posibilidad de unir el Mar del Sur (Pacífico) con el Mar del Norte (Atlántico), por el istmo de Panamá. 1564. Se produce el asesinato del Cuarto Virrey de Perú, Diego de Acevedo y Zúñiga. 1950. El senador Joseph McCarthy pronuncia un discurso ante el Senado, en el que mencionará la infiltración por comunistas, en la administración demócrata de Harry Truman. 1964. Marruecos y Argelia firman un acuerdo para poner fin a su conflicto fronterizo. 1966. Las autoridades franquistas prohíben los actos organizados para honrar la memoria del poeta Antonio Machado, opositor al régimen y fallecido en su destierro de Francia luego de la guerra civil. 1974. La Unión Soviética prueba lo que califica como el Proyectil balístico intercontinental más grande existente al momento. 2000. Los reformistas iraníes partidarios del presidente Mohamed Jatami obtienen mayoría absoluta en las elecciones parlamentarias, lo que les permite controlar el Gobierno y el Parlamento por primera vez en la historia de la República Islámica. 2006. Un tribunal de Viena condena al historiador británico David Irving por negar el Holocausto. 2010. El presidente venezolano Hugo Chávez, revela que propondrá a los mandatarios asistentes a la cumbre del Grupo de Río, que se celebra en México, la creación de una nueva organización de Estados latinoamericanos y caribeños, excluyendo a Estados Unidos y Canadá. 2014. Decenas de personas mueren en las calles de Kiev durante una jornada de violencia armada, mientras los ministros de Exteriores de tres países europeos mediaban en el conflicto ante el presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich. 2018. Un equipo de científicos logra secuenciar el primer genoma humano completo del Caribe a partir de unos dientes de hace más de mil años, piezas que pertenecieron a una mujer de la etnia de los Taínos, los primeros indígenas americanos que experimentaron el impacto de la colonización europea en 1492. -El FBI revela los alegados "entresijos" de la operación diseñada desde Rusia para interferir en las pasadas elecciones presidenciales de Estados Unidos. 2022. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, encabeza una reunión de su consejo de seguridad nacional para abordar la crisis en Ucrania, debido a su preocupación de que Rusia pueda atacar el país vecino "en cualquier momento". 2024. Inicia en Nueva York el juicio contra el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández acusado de conspirar para introducir toneladas de cocaína en Estados Unidos durante casi dos décadas, cargos que rechaza haber cometido. El ex mandatario fue detenido en su casa de Tegucigalpa, el año 2022, 19 días después de dejar el poder. 2025. El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Michael Waltz, recomienda al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, "rebar el tono" y aceptar la "oportunidad histórica" que le ofrece la Administración Trump con el acuerdo de explotación de sus recursos naturales.

mausan y noticia en vivo

El Tiempo

                                                      

Las Caliente Noticias

Buscar este blog


 


 


 

jueves, 24 de febrero de 2022

Covid: Los momentos de agonía

Doris Pantaleón
Santo Domingo, RD

 Tienen dos años vivien­do de cerca el dolor, la angustia, la des­esperación, la deses­peranza con que el Covid-19 marca a quienes lo pa­decen

 Durante ese tiempo, han visto la muerte muy de cerca y muchas ve­ces han tenido que tomar la mano del paciente para que su partida sea más humana; han llorado y secado sus lágrimas para seguir adelante; han cuestionado lo aprendido an­te la falta de respuestas; se han des­plomado física y emocionalmente y han tenido que vencer sus propios miedos al contagio.

Se trata de médicos y enferme­ras que han estado trabajando en el cuidado de pacientes con Covid-19 desde marzo de 2020, cuando el pá­nico era el factor común entre pa­cientes y profesionales de la salud. Unos laboran en el área de emer­gencia, otros en las unidades de ais­lamiento y otros en la parte más crí­tica, en las Unidades de Cuidados Intensivos.

Unos entraron al servicio por la necesidad de un empleo; otros eran médicos en formación y en esa eta­pa no se puede desobedecer una orden y otros cumpliendo con el llamado del deber en tiempos de emergencia sanitaria.

Recuerdos de espantos
Hoy, cuando falta menos de una semana para el primero de mar­zo, fecha en que República Do­minicana cumple dos años bajo el impacto del virus del Covid-19 con el reporte del primer ca­so importado, y a poco más de dos semanas para el 11 de mar­zo, fecha en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo la declaratoria de pandemia, ser­vidores de la salud narran a Lis­tín Diario sus experiencias.

Cuentan, entre risas, cómo han cambiado las medidas de biose­guridad, sobre todo dejando atrás su vestimenta de “astronautas” que le provocaba calor y dermati­tis; hay tratamientos muy efecti­vos; hay vacunas y menos compli­caciones; el paciente no llega tan dependiente de oxígeno; hay protocolos clínicos que garanti­zan una mejor recuperación y la mortalidad se ha reducido drás­ticamente.

Recuerdan que, al inicio, los pacientes llegaban muy graves, y con la limitante de que los tra­tamientos recomendados no eran adecuados; no había un tratamiento claro, no había an­tivirales, había muchas com­plicaciones, muchos requerían intubación y los pacientes presen­taban muchas arritmias y muer­te súbita y el propio miedo a con­tagiarse y morir, complicaba aún más la labor.

 “Deja la enseñanza de que la vida es muy frágil”
E
l doctor César Gama­lier Matos Polanco es un médico cardiólogo intensivista de más de 30 años de ejercicio. Es el gerente de la Unidad de Medicina Crítica y Terapia Intensiva del Hos­pital General de la Plaza de la salud, donde desde marzo de 2020 a la fe­cha han ingresado pacientes de to­dos los estratos sociales.

Como especialista que mane­ja de cerca la agonía y desespe­ración de quienes llegan al mo­mento más crítico de su vida, el doctor Matos Polanco confiesa que en 30 años de ejercicio como intensivista nunca había vivido nada parecido al Covid-19, ha si­do lo más impactante.

Expresa que, al ser una enfer­medad tan desconocida, después de largas jornadas de trabajo, des­tinaba tres y cuatro horas a leer e investigar para entender su fisiopa­tología y cómo manejarla, lo que le permitió innovar en el uso de diu­réticos en los pacientes, con bue­nos resultados para evitar las intu­baciones.

Recuerda que el 19 de marzo de 2020 el hospital abrió la uni­dad de cuidados intensivos Co­vid, con 12 camas, pero la de­manda era tal, que rápidamente se elevó a 24. “Ha sido un trabajo muy intenso. Te puedo decir que aquí ha habido lágrimas, condi­ciones de ansiedad, de angustia, algunos al inicio venían a traba­jar y se exclamaban en llanto, mucho temor de llevar la enfer­medad a su casa”, agregó.

Relató que fue ahí cuando por primera vez aprendió a usar el agua caliente para bañarse, por­que luego de salir de área Covid usaba agua tan caliente que me afectó la piel, y lo mismo hacía al llegar a su casa.

Define entre los momentos más difíciles, el tener que decir hasta aquí llegamos, luego de luchar por salvar un paciente. Recuer­da el caso de una pareja de espo­sos muy ancianos que estaban res­guardados en su casa, un hijo les llevó el Covid, y ambos murieron.

En torno a las medidas de bioseguridad, recuerda que al inicio parecían astronautas con vestimentas de pijama ver­de, bata, traje de bioseguridad blanco completo, lentes espe­ciales, mascarilla de N95, una máscara facial adicional, dos o tres juegos de guantes, con cambios de paciente a pacien­te (lo cual se mantiene). Aho­ra, con vacunas y entendiendo mejor la enfermedad, se usa una bata completa, mascarilla KN95, y él sigue usando más­cara facial, pero dejó de usar el agua caliente para bañarse.

“Entre una ola y otra restauramos las fuerzas”
E
l doctor Claudio Al­burquerque es mé­dico internista de 32 años y actualmente pertenece a la Uni­dad de Covid-19 del Hospital Francisco Moscoso Puello. Em­pezó su contacto con el virus des­de abril de 2020, cuando cursa­ba el último año de formación de su especialidad en el hospital Fé­lix María Goico y en la unidad de la Clínica Vista del Jardín, donde también laboraba.

En ese momento había mu­cha incertidumbre, mucho mie­do, “tú veías personal cayendo a tu alrededor, compañeros infec­tados, familiares de compañe­ros falleciendo; fue muy inquie­tante porque no se sabía quién iba a ser el siguiente en conta­giarse y si iba a tener impacto en tu familia”.

Explica que al igual que hicie­ron otros médicos, optó por ais­larse de la familia. “Había mo­mentos en que uno no quería entrar a la casa porque no sabía si se había contagiado con la ex­posición a pacientes muy graves que teníamos en ese momento”.

Explica que, aunque en medi­cina interna se manejan pacien­tes en diversas condiciones de salud, fue con el Covid-19 cuan­do sintió el impacto de muchos casos complicados juntos.

Desde entonces narra que mu­chas cosas han cambiado, que, aunque siguen los protocolos de bioseguridad, ya hay más conoci­mientos, por lo que la vestimen­ta no es tan invasiva, “antes había que tener un traje, sobre otro tra­je, incluso hubo compañeros que cayeron como consecuencia de golpe de calor y provocaba mu­cha dermatitis por el sudor acu­mulado y las largas horas de tra­bajo”.

Cada ola o pico de la pande­mia ha sido muy extenuante. “Al final de cada ola, uno siempre termina fatigado y destrozado, pero la suerte, son bendiciones, que ha habido un intervalo en­tre olas que ha permitido que el personal pueda reposar y recu­perar sus fuerzas. Eso ayuda a uno a restaurar las fuerzas para la ola siguiente”, manifestó.

Ve que la vacunación ha ayu­dado mucho, además de las nuevas medicaciones. El doctor Alburquerque llegó a la unidad del Moscoso Puello en mayo de 2021 en plena tercera ola de la pandemia.

“Hubo un momento en que no pude contener mis lágrimas”
M
ercedes Be­rroa es enfer­mera y trabaja con pacientes con Covid-19 desde el 25 de julio de 2020. Labora en la Unidad del Hos­pital Francisco Moscoso Pue­llo, donde ha visto sanar, pe­ro también fallecer, a muchas personas a causa de la enfer­medad.

Cuando llegó al hospital la incidencia del Covid-19 estaba muy alta y el trabajo era agota­dor por el volumen de pacien­tes que requerían atención. “El día completo lo pasábamos tra­bajando, a veces eran las cinco de la mañana y todavía yo es­taba llenando los récords de pacientes, era algo agotador”.

Recuerda que, en ese mo­mento de tanto temor, estaba en su casa y la llamaron para preguntarle si quería trabajar en la unidad de Covid del hos­pital, a lo que respondió que sí. No se ha infectado del virus, pero ha tenido temor y se cui­da, sobre todo pensando en la protección de su nieto que vive en su casa.

Entre sus cuidados está cam­biar el traje que usa para medi­car e higienizar a los pacien­tes, y se quita el uniforme antes de salir, lo amarra bien y lo coloca en un área aparte en la casa. Antes de entrar se quitaba los zapatos, se echa­ba alcohol y se iba derecho al baño.

Entre tantos casos aten­didos, Mercedes, no pien­sa dos veces para narrar el caso del paciente que más le afectó: “un señor mayor, que me hizo llorar, porque vi su desesperación cuan­do estaba a punto de morir. Él se paró y corrí a subirle la cama y estaban acá co­mo tres o cuatro hijos varo­nes de ese señor y también hembras, que amaban a su padre y cuando se le dio la noticia de su muerte, los escuchaba llorar diciendo que era su héroe y no pude contener mis lágrimas, por­que yo también siempre he tenido a mi padre como un héroe”.

Al principio esos trajes eran agobiantes, ahora se pone una bata, pero por el temor, inicialmente ella se protegía más de la cuenta.

El llamado que hace es a cuidarse, no entrar en con­fianza y ponerse su masca­rilla, porque todavía hay Co­vid, el virus no se ha ido.

 “Esta enfermedad vino a poner al desnudo quiénes somos realmente”
I
ndira Jiménez está a cargo de la unidad de Covid-19 del hospital Francisco Moscoso Pue­llo desde noviembre de 2020. Ha sentido muy de cerca la angustia de ver morir pacien­tes por falta de aire y también llegó a sentir depresión ante la impotencia de no poder ayu­darlos.

Empezó a trabajar con pa­cientes desde que surgieron los primeros casos respirato­rios asociados al virus, en mar­zo de 2020, cuando el Mos­coso Puello no tenía unidad de aislamiento, sino un servi­cio de triage respiratorio, y los que ameritaban ingresos de­bían ser referidos al Hospital Militar Ramón de Lara, el úni­co habilitado en ese momento para el ingreso de pacientes.

En ese momento, recuerda, la cantidad de pacientes que llegaba allí era inmensa “y nos tocó ver pacientes fallecer lle­gando a la unidad o en una ca­milla sin ni siquiera dar tiem­po para el traslado”.

Jiménez define esos prime­ros días de la pandemia en el país como traumáticos.

 Esa unidad de Covid-19 se formó el 17 de julio de 2020 y en ese momento nadie que­ría trabajar allí. Confiesa que la situación económica y la ne­cesidad de trabajar, la hicieron aceptar la oferta. Empezó con otros 10 médicos que acepta­ron el reto, pero muchos no aguantaron y se fueron.

“Nos vimos en un punto en que no sabíamos nada, me cuestionaba, yo estudié esto, pero ahora veo que no sé na­da, y la impotencia de no poder ayudar hace que uno tire la toa­lla, incluso hubo un momento en que yo quise irme también, porque me dije no puedo durar 24 horas viendo esto”, explicó.

Se ha contagiado en tres ocasiones y entre las enseñan­zas que le deja el Covid-19 es que esta enfermedad “vino a poner al desnudo quiénes so­mos y que todavía hay mucho que aprender, que la salud es algo impredecible y que debe­mos siempre mantener la par­te humana”.

Recuerda un caso de un pa­ciente de 23 años, “que creía­mos que iba a salir y que todo estaba bien y de repente hizo una eventualidad brusca, él pedía que no lo dejaran morir, era hijo de padres diligentes, que le esperaban afuera”.

 “Me enseñó que las personas deben apreciar más la vida”.
E
l doctor Abraham Na­ranjo es especialista en emergencia y medicina crítica. Desde que empe­zó el Covid-19 ha esta­do recibiendo pacientes en el área de emergencia de CEDIMAT.

Dice que durante los dos años de la incidencia del virus, todo pacien­te que llega a los servicios de emer­gencias médicas se convierte en sos­pechoso de tener el virus.

Confiesa que ha sentido agota­miento emocional y físico en el tra­yecto, al igual como ha ocurrido con todo el personal que trabaja con la enfermedad, pero que lo que más le quiebra el ánimo es ver morir adul­tos mayores que fueron contagiados dentro de sus casas por jóvenes que de forma irresponsable han desoído los llamados de cuidados y siguieron su vida de fiestas.

Recuerda que la primera paciente que vio en la emergencia fue una se­ñora de alrededor de 70 años que lle­gó en condiciones críticas.

Duró más de un año sin ver a su madre porque tenía miedo infectarla, porque además mucho personal de salud caía infectado.

“Yo pensé que el mundo iba a cam­biar después de esto, porque vi a mu­chas personas perder mucha gente querida, pero la gente sigue igual, con cierto egoísmo. Cuando llegan a la emergencia siguen pensando que de­ben ser atendidos de primero”, dijo.

Naranjo ha tenido Covid-19 dos veces. Lamenta que en la actualidad la población perdió el respeto y el miedo al Covid-19.

Dice que el Covid-19 trajo cambios en la atención que se brinda en los servicios de emergencia, porque aho­ra hay mayor protección, al pacien­te se le debe atender de forma muy aislada uno de otro, distancia que el mismo paciente exige.

Entiende que luego de ver el im­pacto de la enfermedad, la población debería vivir de forma más conserva­dora y apreciar un poco más la vida, porque “es difícil trabajar duro con pacientes graves y salir a las calles y ver adolescentes compartiendo de forma irresponsable”.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario


Noticias54

                             

Noticias