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54Grado.com - Hoy es viernes 14 de diciembre del 2019. Faltan 17 días para el año 2019. Temperatura: Max: 30 | Min: 22 - Efemérides Nacionales: 1492. Cristóbal Colón sale del puerto de La Concepción y llega a la pequeña isla que llama La Tortuga, por la abundancia de esos reptiles que observó en el canal que la separa de La Española. 1533. Llega a Santo Domingo el licenciado Alonso de Fuenmayor, como Presidente de la Audiencia, el que además se hizo cargo de la gobernación. 1655. Se dispone por cédula real la realización de un festival en el aniversario de la victoria contra los invasores ingleses Pen y Venables. 1954. Por disposición del tirano Rafael Trujillo, es iniciado un Consejo de Guerra contra el Jefe de Estado Mayor de la Marina de Guerra, Contalmirante Luis Homero Lajara Burgos, acusado de alegadamente malversar fondos en la construcción de la Academia Naval, argumento que fue derrotado por el acusado en estrado. 1963. Estados Unidos reconoce el nuevo gobierno dominicano, tras el derrocamiento del profesor Juana Bosch, (Triunvirato) e inmediatamente inicia su asistencia financiera. 1830. Nace en Manzanillo, Cuba, el Mayor General Bartolomé Masó Márquez, último presidente de la República en Armas. 1856. Una proclama del poder ejecutivo declara que la unión entre Oriente y Occidente de la Isla es imposible, exhortando a combatir el invasor Haitiano. 1920. Irlanda es dividida en dos territorios autónomos. 1927. Nace en el barrio La Joya, de Santiago de los Caballeros, el niño Radhamés Gómez Pepín, quien dirigió varios medios de comunicación en su pueblo natal y la capital dominicana. 1954. El juez Nicómedes de León, a petición del fiscal, Héctor Pérez Reyes, condena a 30 y 20 años de trabajo público a los hermanos Eudes Bruno, Vinicio y Manuel Maldonado Díaz, junto a Evaristo Benzán, Cristóbal Martínez Otero, Luis Sosa, José Ulises Almonte y Bienvenido Pichardo Saleme (Chino), acusados de asaltar la sucursal de Santiago del The Royal Banc of Canada, del que sustrageron RD$149,268.00. 1961. El PRD amenaza con no participar en las elecciones del día 20, a menos que cese lo que considera indebida interferencia de sacerdotes católicos en la actual campaña política. 1971. Más de mil obreros que laboran para la firma Pujadas y Armenteros en la construcción de las instalaciones de la Refinería Dominicana de Petróleo, inician una huelga de dos días en demanda de reivindicaciones. 2003. Una facción del PRD proclama candidato presidencial al presidente de la organización, Hatuey De Camps, como respuesta a los afanes reeleccionista del presidente Hipólito Mejía. 2005. La Suprema Corte de Justicia establece la constitucionalidad de la Ley de Migración, por lo que no puede dotarse de actas de nacimientos a los hijos de residentes ilegales o en tránsito, cuyo recurso de inconstitucionalidad había sido presentado por el Servicio Jesuitas de Refugiados e Inmigrantes. 2013. Amnistía Internacional plantea a las autoridades dominicanas suspender la aplicación de la sentencia del Tribunal Constitucional, que despoja de la nacionalidad a los hijos de extranjeros en tránsito, hasta que la Corte Interamericana de Derechos Humanos formule sus recomendaciones. 2014. El enlace entre el Poder Ejecutivo y la Iglesia Católica, sacerdote Manuel Antonio Ruiz, anuncia su renuncia al cargo debido a las observaciones hechas a la Ley de Código Penal “como una excusa para legalizar el aborto en el país”. Efemérides Internacionales: 1287. En los Países Bajos, una tormenta rompe la represa del Zuiderzee (Inundación de Santa Lucía), provocando la muerte de 50,000 a 80,000 personas. 1503. Nace el científico Michael de Nostradamus. 1788. Fallece el rey Carlos III, monarca de España, siendo reemplazado por su hijo don Carlos IV, considerado por algunos historiadores como el período más azaroso desde el descubrimiento. 1799. Muere el general George Washington, primer presidente de los Estados Unidos 1801. Napoleón Bonaparte nombra su cuñado Víctor Enmanuel Leclerc, jefe de una flota con 21,900 hombres para poner fin al reinado de Toussaint en la colonia francesa en la Española. 1819. Alabama es admitida como nuevo estado en la Unión Americana. 1911. El explorador noruego Roald Amundsen llega al Polo Sur. 1913. Grecia toma posesión de la isla Creta. 1920. Irlanda es dividida en dos territorios autónomos. 1927. Iraq proclama su Independencia. 1939. La Liga de Las Naciones expulsa de su seno a la Unión Soviética. 1950. La ONU adoptado el estatus de la oficina del Alto Comisionado, siendo su primera misión socorrer más de un millón de refugiados de la segunda Guerra Mundial. 1955. La ONU acepta como miembros las repúblicas de Albania, Austria, Bulgaria, Camboya, Irlanda, España, Hungría, Jordania, Portugal, Rumania, Siri Lanka, Finlandia, Italia, Jamahiriya Árabe Libia, Nepal y Democrática Popular Lao. 1961. La República Unida de Tanzanía es aprobada como miembro de las Naciones Unidas. 1963. Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua fundan en Ciudad de Panamá, la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA). - En la ONU, Tanganyika ingresa en la Organización como miembro 104. 1967. La República Democrática Popular de Yemen pasa a formar parte de la ONU. 1981. Israel se anexa las alturas del Golán. 1982. En Polonia, Lech Walessa sale de prisión debido a su condición de líder del Sindicato Solidaridad. 1985. En Colombia, unas 25,000 personas resultan muertas como consecuencia de la erupción del volcán Nevado del Ruiz 1988. En España se produce una huelga general contra la política económica del gobierno socialista. 1995. Los presidentes de Serbia, Slobodan Milosevic; Croacia, Franjo Tudjman, y Bosnia, Alia Izetbegovic, firman el acuerdo de paz para Bosnia. 2004. El presidente francés Jacques Chirac, inaugura el puente más alto del mundo, el Viaducto de Millau, construido a 343 metros de altura. - Venezuela y Cuba fundan el ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas). 2005. El presidente de los Estados Unidos, George W. Bush defiende la guerra contra Irak y señala que atacaría preventivamente a otros países si lo juzga necesario. 2006. El surcoreano Ban Ki-moon jura como octavo secretario general de la ONU y promete que su prioridad será la restauración de la confianza en el organismo internacional, sacudido por escándalos de corrupción. 2008. En Irak, el periodista iraquí Muntazer al Zaidi tira sus dos zapatos contra el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, en su cuarto y último viaje a esa nación. 2012. El joven Adam Lanza, de 20 años, mata en una escuela de Connecticut a 27 personas, entre ellas 20 niños y a su madre. 2014. El Senado de EEUU aprueba el presupuesto de 1.01 billones de dólares que financiará al Gobierno Federal hasta octubre de 2015, evitando el cierre de la Administración como ocurrió en 2013. 2015. Israel y Turquía alcanzan un acuerdo de reconciliación, después de la crisis que supuso el ataque israelí contra un barco turco que se dirigía a Gaza en 2010.

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domingo, 15 de abril de 2018

José José: "Un Príncipe en la cultura del sentimiento"

La vida de José José hace justicia a una época en la que el “imperio de los sentimientos” conjuga una biografía de excesos y vicios autocelebratorios con la lujuria cantada y emocional del que fue “de todo y sin medida”.
Estado benefactor en crisis, el monopolio empresarial de la televisión como la jaula del tiempo sentimental que todas las tardes unifica a las familias en su vocación de melodramatizar la vida misma; el radio como el altar mediático de la canción romántica y los éxitos transformados en Discos de Oro: las claves de una hegemonía sentimental que en su cuasi-tragedia resuelve los “problemas del corazón” como una manera también de conservar la “estabilidad” casi infinita de un régimen político y emocional siempre atroz en su definición autoritaria.

Durante los años ochenta del siglo xx, la era de la gran crisis económica y de lo que se denomina en América Latina como la “década perdida”, en México se vive y padece un nuevo auge del melodrama.

Este auge produce el sentimentalismo necesario para aligerar y controlar parte del descontento multitudinario ante los fracasos de la República en lo que se refiere a aspiraciones básicas, económicas y políticas. Además, el melodrama se da a la tarea de instruir y adoctrinar sentimentalmente a toda una sociedad y la prepara para sumergirse, vía la exaltación estereotipada de las almas sufrientes, en la atmósfera cotidiana de la vida que transcurre en la implosión de la crisis.
Desde la telenovela Los ricos también lloran (1979) –protagonizada por Verónica Castro y que se difunde con marca de éxito internacional por gran parte del mundo–, el melodrama contemporáneo se encargó de transformar el veredicto del enriquecimiento irremediable de unos cuantos en un veredicto lacrimógeno donde cabían todos, ricos y pobres. A través de la telenovela, el melodrama consolida su continuidad como la ideología mediática del control y la persuasión emocional –fundada en el dictum del entretenimiento– y fija los límites de las conductas ante los embates de las crisis “personales”, que se transforman en colectivas a veces por el simple hecho de la similitud y la cercanía.

Otra modalidad del melodrama, de raíz marcadamente popular, es la balada romántica. Este género, que en los años setenta del siglo xx muchas veces se extravía felizmente en los límites del bolero, encuentra en José José, el Príncipe de la Canción, una de sus figuras paradigmáticas.
José José representa el final de ese tránsito cultural que va del melodrama pueblerino, sentimentalmente rural, costumbrista y expresado en la canción ranchera y en el bolero tradicional de los años cuarenta y cincuenta, al melodrama contemporáneo, de rasgos populares y urbanos tanto en el público al que va dirigido –en su “enfoque de mercado”, que es hacia las “clases medias y bajas”– como en su arsenal de metáforas, alusiones, símbolos y demás recursos expresivos, que encaminan a José José hacia la figura de ídolo sufriente en el gran espectáculo del alma contemporánea.

Auge y caída de una vida sentimental y espectacular
El Príncipe de la Canción encarna como nadie la historia melodramática de la superación personal escenificada en el contexto del crecimiento a gran escala del alcance televisivo, es decir, masificado. La televisión y la “industria del espectáculo” toman por asalto mediático el centro de la vida cotidiana y, con ellos, la balada romántica se erige en uno de los relatos dominantes que representa las peripecias de los sentimientos, del amor y del romanticismo que se vive desde la serenata –esa traducción de sentimientos al lenguaje cifrado de la música romántica o ranchera, redención engañosa y fugaz del patriarcado contemporáneo–, la cantina como lugar estelar y personalísimo de la confesión, el arrepentimiento delirante, el exceso sentimental y el llanto inmaculado de los amantes ante los infortunios del amor secreto, imposible o incompleto.

José José moderniza el melodrama al darle sentido y lugar a la figura contemporánea del amante. Le canta abiertamente a un modelo de infidelidad suavizado en nombre del padecimiento amoroso y le asigna a la mujer, por enésima vez, el papel de mártir y traidora, siempre en los límites de su condición de “objeto” de propiedad amorosa, reforzando y actualizando los alcances del patriarcado posrevolucionario. Su sentimentalismo, que en él también significa la degradación contemporánea del “alma romántica” decimonónica, es un nuevo método de confesión y arrepentimiento llevado hasta el paroxismo autobiográfico: el Príncipe de la Canción se representa a sí mismo y a su tragedia existencial, amorosa y alcohólica, con desenlace tranquilizador, en una película que se titula como uno de sus temas de mayor popularidad, Gavilán o paloma.

Pero si su terreno no es el cine, José José sí logra estar presente de manera puntual en el torrente sanguíneo de la vida urbana a través de la balada románti-ca: su voz se expande por los pasillos de oficinas gubernamentales, empresas privadas y trasnacionales con el nacionalismo suficiente como para ceder su terreno cultural sólo a la cursilería de moda. En comercios, mercados, bancos, cocinas, talleres mecánicos e infinidad de lugares públicos y privados, sus temas se transforman en el soundtrack de millones de vidas que se perfi-lan culturalmente hacia el siglo xxi. Se vuelve lugar común, en celebraciones domésticas o multitudinarias, invocar los poderes del sentimentalismo de las historias cantadas por José José. Historias en las que se reitera la misma estructura emotiva –ya sea lineal o cíclica en cuanto a escenificaciones de sentimientos se refiere– para finalmente orillar al sufriente a regocijarse en la profundización de los matices para exaltar el ámbito sentimental, el amasiato afortunado o trágicamente controlable y el martirio por una vida de excesos y alegrías. La decepción amorosa y el placer del sufrimiento, su repetición exhaustiva vía el romanticismo popular de las canciones interpretadas por José José, se confirman como emblemas culturales de la vida en la gran ciudad, sin que por esto dejen de influir y circular en espacios semiurbanos o rurales.

En los años ochenta del siglo xx, José José es el indiscutible centro de la balada romántica. Su producción discográfica y la circulación de su figura y de su voz en programas de televisión y de radio así lo confirman. En esta década graba once discos, todos ellos enmarcados en el panóptico del sentimentalismo moderno:

Amor, amor (1980): disco con el que inicia el encumbramiento vía la asimilación definitiva de la balada romántica que raya en la candidez que poco a poco se transforma en cursilería estupefacta.

Mi vida (1982), álbum encuadrado en el imperativo de la confesión y la exaltación del pasado personal como una peripecia del exceso sentimental.

Secretos (1983), el disco de la consumación de lo “ín-timo” como espacio privilegiado de la balada y de su parcela de melodrama.

Reflexiones (1984), donde e
l sentimiento se vuelve contra sí mismo y declara su efectividad como aniquilador de pensamientos propios.
Gavilán o paloma (1985), la cúspide de la travesía de José José por los territorios del amor románticamente controlado a través de metáforas cargadas de una cur-silería desafiante, que culminan en una animalización amable de la atmósfera amorosa.

Promesas (1985), donde se resiente el exceso verbal y utópico del paisaje melodramático.

Siempre contigo (1986), fugaz reiteración de la falta de novedad sentimental de los amores contrariados.
Soy así (1988), álbum que recorre el veredicto de la personalidad indomable del ídolo y de su destino casi trágico y reiterativo hasta el hartazgo en cuanto a sufrimiento se refiere.

Sabor a mí (1988), disco que actualiza las herencias que el bolero le inocula a la balada romántica, es también la imposición de una simetría biográfica y de mercado entre José José y el compositor Álvaro Carrillo.

La década de los ochenta termina con un disco que se quiere enigmático, pero que no alcanza a salir de la reiteración cursi: Qué es el amor (1989).

En todos sus discos, José José logra imponer un efecto de invisibilidad sobre los compositores. Manuel Alejandro, Rafael Pérez Botija, Paco Cepero, Roberto Cantoral, Álvaro Carrilo y hasta el mismo Juan Gabriel, son borrados por la presencia absoluta, comercial y esceno-gráfica, de un intérprete que transforma en estreme-cimiento puro todo lo que canta.

Sin embargo, José José no pertenece al melodrama rosa que trabaja sobre la matriz del amor dulcificado al extremo para culminar en la reiteración exhaustiva del final feliz; su representación de los sentimientos, a veces agreste y tremendista, a veces de un naturalismo de-gradadamente epopéyico –“... yo que fui tormenta, yo que fui tornado, yo que fui volcán soy un volcán apagado”, canta el Príncipe y, de paso, confirma que el tamaño de su alma y de su heroísmo melodramático es tan grande que sólo es comparable, en términos metafó-ricos, con el Popocatépetl en plena erupción sentimental–, contiene rasgos trágicos y melancólicos. Su decisión de interpretar temas sobre el desamor y la infidelidad controlada por el arrepentimiento hacen de su música una renuncia a exaltar figuras como la familia o el matrimonio, matrices del melodrama tradicional.

Sus historias lineales, sus personificaciones estereotipadas del amante, del sufriente o simplemente autobiográficas... es más, su popular categorización manierista que se dirime entre “Amar y querer”, así como las limitaciones estéticas propias de la balada román-tica, lo determinan como uno de los grandes difusores y prisioneros del sentimentalismo contemporáneo. José José donó su figura para definir en clave sentimental a toda una época. Es uno de los más importantes hacedores de la jungla devoradora e insaciable del amor melodramático, el mismo que gobierna las emociones de millones de mexicanos durante las últimas décadas del siglo xx. Un tipo de sentimentalismo que se desintegra, en su matriz cultural y mediática, en los primeros años del nuevo siglo y que se actualiza –en su vocación de sufrimiento, abnegación amorosa y control melodramático y mediático de las emociones– a través de los nuevos géneros del melodrama. Por ejemplo, el cover de concurso televisivo, guiado por la instauración definitiva del pop y de su extensión hacia un nuevo tipo de balada que permanece cercana a los modelos fundadores del género.

Desde su prestigio como leyenda de la balada romántica, de Príncipe sentimental en decadencia perma-nente, José José selló su pacto luciferino con los po-deres de la fugacidad televisiva, desde ese ondear de banderas románticas que también le acompañaron en la caída cuasi-trágica de una vida de excesos y enfermedades, consecuencias sentimentalizadas al extremo hasta el último minuto de su existencia. José José ya es para siempre –cualquier cosa que signifique este exceso de temporalidad mediática– el Príncipeabsoluto de la historia vibrante y contemporánea del melodrama mexicano, que ya le tiene asignada su tumba de inmortalidad conmovida, su estatua de héroe del sentimiento y de figura estabilizadora en el drama de la integración emocional y autoritaria de la nación.

*Una primera versión de este texto se publicó en el libro La mirada de los estropeados, Fondo de Cultura Económica, 2010.

Joaquín Balaguer fue una de las figuras políticas y literarias de la República Dominicana

                             

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