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54Grado.com : Hoy es lunes 6 de abril del 2026. Faltan 269 días para el año 2027. temperatura: la máxima estará entre 31 °C y 33 °C y la mínima entre 22 °C y 24 °C :.... Efemérides Nacionales: 1499. Cristóbal Colón sale de Santo Domingo hacia La Vega para reorganizar las recaudaciones y las labores en las minas, alteradas por la rebelión de Francisco Roldán Jiménez. 1805. El general haitiano Henry Christophe reúne sus tropas en Santiago; degüella en el cementerio a los prisioneros varones, entre estos más de 20 sacerdotes, incendia el pueblo y se lleva consigo 249 mujeres, 430 niñas y 318 niños. 1849. Se registra un nuevo combate contra los haitianos en Azua. 1850. El patricio Ramón Matías Mella renuncia al cargo de ministro de Hacienda por desacuerdos con el presidente Buenaventura Báez. 1875. La Sociedad Artística y Literaria «La República» auspicia el traslado de los restos del Padre de la Patria, Francisco del Rosario Sánchez, de San Juan de la Maguana a Santo Domingo. 1962. Presentan al Consejo de Estado un proyecto de ley mediante el cual se concede autonomía a la Caja Dominicana de Seguros Sociales. 1963. El presidente de la Asociación de Industrias, Horacio Álvarez, resulta herido durante un tumulto al presentarse agentes de seguridad a la planta televisora Rahintel para detener al comentarista Rafael Bonilla Aybar, acusado de malversación de fondos. 1975. Es fundada la Asociación Dominicana de Psicología (ADOPSI), cuya formación profesional se inició en 1967, con la creación de sendos departamentos en las universidades Autónoma de Santo Domingo (UASD) y Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). 2008. Fallece a los 85 años de edad el doctor Ángel Samuel Chan Aquino, pionero en el país de las cirugías cardiovasculares. 2020. Las autoridades sanitarias reportan que el país registra la segunda tasa más alta de mortalidad por coronavirus COVID-19 en América Latina, solo superada por Ecuador, al registrar 88 muertos y 1,828 casos positivos. -Fallece a los 78 años de edad, en su residencia de la capital, el empresario, publicista y deportista Máximo Lovatón Ginebra, quien fue propietario del equipo Caimanes del Sur, que tenía como sede a San Cristóbal. 2021. El Ministerio de Salud recibe un nuevo cargamento de 91,200 dosis de vacunas de AstraZeneca para dar continuidad al programa de vacunación contra el coronavirus, lote que llega a través del mecanismo Covax de la Organización Panamericana de la Salud. 2022. El Tribunal Constitucional informa la eliminación de la facultad que hasta ahora se han arrogado los concejos de regidores de nombrar o ratificar funcionarios administrativos de las alcaldías, sentencia que ampara a los gerentes financieros, tesoreros y contadores municipales. 2024. Luego de que la Alcaldía del municipio Santo Domingo Este acondicionara la Capilla de Nuestra Señora del Rosario (Ermita), considerada Patrimonio Intangible de la Humanidad por ser la primera iglesia del Nuevo Mundo, desde este día se oficiarán misas, la primera encabezada por el arzobispo metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, a las 7:00 a. m. 2025. Como parte de un paquete de medidas dirigidas a enfrentar la migración irregular y garantizar la soberanía nacional, el presidente Luis Abinader anuncia en un mensaje a la nación el reforzamiento inmediato de la seguridad en la frontera con el envío de 1,500 soldados adicionales a la zona limítrofe, elevando a 11,000 el número de efectivos. Internacionales: 1199. Muerte de Ricardo Corazón de León, rey de Inglaterra. 1204. Los cruzados atacan por primera vez la ciudad de Constantinopla, pero son rechazados con un gran número de bajas. Seis días después reiniciaron el ataque, consiguiendo abrir una brecha en la muralla del barrio de Blanquerna. 1830. Joseph Smith funda en Nueva York la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, más conocida como la Iglesia mormona. 1917. El Congreso de los Estados Unidos aprueba la declaración de guerra a Alemania. 1943. Es publicada la obra El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. 1991. Guerra del Golfo Pérsico: los representantes iraquíes aceptaron los términos de los aliados para el cese del fuego permanente. 1992. En el Perú, el presidente Alberto Fujimori disuelve ambas cámaras del Congreso de la República, contando con el apoyo de las Fuerzas Armadas. 1997. Son anuladas las elecciones legislativas haitianas debido a las irregularidades detectadas, lo que provoca grandes tensiones en esa nación. 2007. Dos hombres armados que lo esperaban en su automóvil asesinan al periodista Amado Ramírez, corresponsal en Acapulco de la principal televisora de México, Televisa, luego de su programa de radio. 2008. En Bolivia, el presidente Evo Morales y sus ministros amenazan a los líderes de la región autonomista de Santa Cruz con instaurarles juicios si realizan el referéndum autonómico el 4 de mayo. 2009. En Italia, un terremoto de 6.3 grados en la escala de Richter sacude la población de L´Aquila, dejando al menos 500 muertos y más de 1,500 personas heridas. 2011. Guerrilleros maoístas de la India emboscan a un grupo de policías, dando muerte a 75 de ellos. 2020. El primer ministro británico, Boris Johnson, es ingresado en la unidad de cuidados intensivos ante el empeoramiento de los síntomas de COVID-19 que padece. 2021. Haití, uno de los únicos cuatro países del mundo que no ha comenzado a vacunar a su población contra la COVID-19, rechaza el lote de vacunas del laboratorio AstraZeneca ofrecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) mediante el mecanismo Covax. -El presidente estadounidense, Joe Biden, anuncia que su Gobierno compartirá con otros países su inventario de vacunas contra la COVID-19, pero cuando haya terminado la inoculación de toda su población. -EE. UU. anuncia la aplicación de sanciones a las dos hijas del presidente de Rusia, Vladímir Putin, María y Katerina, así como la prohibición, junto a sus socios occidentales, de las nuevas inversiones rusas tras la masacre en la ciudad ucraniana de Bucha. 2022. Legisladores colombianos de diversos partidos, entre ellos Comunes y Alianza Verde, citan a un debate de control político al ministro de Defensa, Diego Molano, para que responda por un caso de falsos positivos ocurrido durante una incursión del Ejército Nacional el pasado 28 de marzo en una zona rural de Puerto Leguízamo, departamento de Putumayo. 2024. Ante la irrupción de la policía ecuatoriana en la Embajada de México en Quito durante la noche anterior para apresar al exvicepresidente de esa nación, Jorge Glas Espinel, quien se encontraba en la embajada y en trámite de asilo político por la persecución que vive, el presidente Andrés Manuel López Obrador instruye a la secretaria de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena, para que anuncie el rompimiento de relaciones diplomáticas con el país sudamericano. -El Ejército de China organiza una «patrulla naval y aérea de combate», cuando EE. UU., Filipinas, Japón y Australia efectúan ejercicios conjuntos en las aguas del mar de la China Meridional, donde la disputa territorial entre Manila y Pekín registra un grave repunte en las últimas semanas. 2025. Un análisis reciente hecho por expertos de la Asociación Económica Estadounidense, cuyos resultados fueron publicados en un artículo del American Enterprise Institute, señala que la fórmula usada para fijar los aranceles tiene un error y carece de lógica económica. -El papa Francisco hace una entrada sorpresa a la plaza de San Pedro durante una misa jubilar especial dedicada a los enfermos y los trabajadores de la salud, en su primera aparición pública en el Vaticano desde su salida del hospital hace dos semanas, mientras la multitud se pone de pie y aplaude.

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domingo, 15 de noviembre de 2020

Para saber qué es un periodista: busquen su nombre


 Patrick CockburnLondres, Reino Unido

Conocí a Robert en Belfast, en 1972, en el clímax del conflicto en Irlanda del Norte, cuando él era corresponsal del Times de Londres y yo escribía mi tesis de doctorado sobre historia irlandesa en la Universidad de la Reina.

Yo daba también mis primeros pasos tentativos en el periodismo, mientras él ganaba rápidamente fama como un reportero meticuloso y sumamente informado, que tomaba con escepticismo –e investigaba con rigor– las afirmaciones de todos los partidos, fueran hombres armados, oficiales del ejército o funcionarios del gobierno.

Nuestras carreras avanzaron en direcciones paralelas porque estábamos interesados en los mismos temas. Fuimos ambos a Beirut a mediados de la década de 1970 para escribir sobre la guerra civil libanesa y las invasiones israelíes. A menudo informábamos sobre los mismos sucesos sombríos, como la masacre de palestinos en Sabra y Chatila por milicianos cristianos apoyados por Israel, en 1982, pero por lo regular no viajábamos juntos porque, además de que a Robert le gustaba trabajar solo, escribíamos para diarios en competencia.

Cuando llegamos a viajar juntos durante las guerras, siempre me impresionó la disposición de Robert a correr riesgos, pero sin temeridad, asegurándose de que tuviéramos un conductor de confianza y que el auto contara con gasolina no rebajada con agua. Una razón por la que logró tantas primicias periodísticas –como averiguar sobre la matanza de 20 mil personas por Hafez el Assad en Hama, Siria, en 1982– fue porque era un viajero incansable. Un amigo recuerda: “Era la única persona que he conocido que podía, casi sin esfuerzo, hacer epigramas sobre las aldeas del sur de Líbano al mismo tiempo que pasaba por ellas en automóvil”.

Sin embargo, había una razón sumamente seria por la que visitaba esas aldeas. Cuando era yo corresponsal en Jerusalén, en la década de 1990, esos poblados fueron blanco en repetidas ocasiones de ataques aéreos israelíes, que según los militares estaban dirigidos exclusivamente contra los “terroristas”, por lo que, si había muertos o heridos, invariablemente se les describía como hombres armados que merecían su destino. Casi nadie verificaba si era cierto, excepto Robert, quien viajaba a esas aldeas devastadas e informaba con gráfico detalle sobre los cuerpos de hombres, mujeres y niños, y entrevistaba a los sobrevivientes.

Robert estaba a sus anchas en Beirut, con su atmósfera de libertad y cierta anarquía, un lugar siempre en el filo de la navaja y con pobladores –libaneses, palestinos, exiliados de todo tipo– que eran sobrevivientes de nacimiento, aunque a veces las probabilidades en su contra eran demasiado grandes. Tenía una simpatía natural por sus sufrimientos y una rabia contra quienes los infligían. Su simpatía no se limitaba a las víctimas del presente: durante décadas escribió acerca del genocidio armenio, perpetrado por los turcos otomanos durante la Primera Guerra Mundial. Publicaba diarios y documentos sobre el asesinato en masa de armenios, relatos que otros corresponsales sentían que había que dejar a los historiadores.

Pero Robert era mucho más que un periodista que catalogara los sucesos y flagelos del presente. Fue un historiador además de reportero, que escribió, entre muchos otros libros, La gran guerra por la civilización: la conquista de Medio Oriente. Yo nunca terminé el doctorado en Belfast porque la violencia se volvió demasiado intensa para hacer trabajo académico, pero Robert obtuvo su doctorado en el Trinity College con su tesis sobre la neutralidad irlandesa en la Segunda Guerra Mundial. Lo que quiero decir es que él era mucho más que una persona que cubría “las noticias”, puesto que si su periodismo –con todas sus exclusivas y revelaciones– tenía tal profundidad era porque él era, en muchos aspectos, “un historiador del presente”.

También, por supuesto, era un magnífico reportero que bullía con energía nerviosa, a menudo balanceando su peso de un pie al otro, cuaderno en mano, mientras interrogaba a las personas y ahondaba en lo que en verdad había ocurrido. No daba nada por sentado, y con frecuencia despreciaba a quienes lo hacían. No inventó aquel viejo dicho de periodistas de que “nunca creas nada hasta que sea desmentido oficialmente”, pero se inclinaba a creer en su mensaje de escepticismo. Sospechaba de periodistas que cultivaban fuentes diplomáticas y “oficiales” que no podían nombrarse y en cuya veracidad se nos invitaba a confiar.

Algunos han respondido a sus críticas con perplejidad y resentimiento: durante la contrainvasión de Kuwait en 1991, dirigida por Estados Unidos, un periodista estadunidense “incrustado” se quejó de que Robert informaba indebidamente sobre los acontecimientos, cuyo conocimiento debía estar confinado a un pool de corresponsales que habían recibido sanción oficial. Otro periodista estadunidense con sede en Londres me dijo, a principios de la década de 1990, que Robert era un magnífico escritor y reportero, pero que le había sorprendido la cantidad de sus colegas que torcían el gesto cuando se mencionaba su nombre. “He pensado en eso”, me dijo, “y creo que 80 por ciento de la razón es pura envidia de parte de ellos.”

Nos vimos con más frecuencia cuando ambos ingresamos a The Independent, Robert en 1989 y yo en 1990, en vísperas de la primera Guerra del Golfo. Yo estuve en Irak durante la mayor parte de la guerra y Robert en Kuwait. Más de doce años después nos reunimos en Bagdad, después del derrocamiento de Saddam Hussein, y viajamos juntos a través del desierto hacia Jordania. Recuerdo que nos detuvimos largo tiempo en el lado jordano de la frontera porque Robert había recuperado, entre los escombros de una estación de policía en Basora, en el sur de Irak, un archivo con poemas laudatorios escritos al feroz jefe policiaco de Saddam en esa ciudad por sus subalternos, con ocasión de su cumpleaños. Algunos funcionarios jordanos creían que esas cobardes ofrendas eran hilarantes, pero a otros les parecieron misteriosas y nos mantuvieron horas esperando en el destartalado puesto fronterizo mientras recibían permiso oficial para dejarnos cruzar.

Conforme envejecimos, nos acercamos más. Tuvimos dudas similares acerca del resultado benéfico de la llamada primavera árabe de 2011, pues habíamos visto que un optimismo similar sobre la invasión de Irak en 2003 produjo un paroxismo de violencia. Ninguno de los dos creía que Bashar el Assad y su régimen fueran a caer, en un tiempo en que eso era sabiduría convencional entre los políticos y los medios. Sugerir cualquier cosa en contrario lo etiquetaba a uno de inmediato como partidario de Assad. Lo razonable era pasar por alto esas diatribas, pero Robert y yo solíamos aconsejarnos uno al otro no reaccionar de más y, por tanto, dar alas a algunas versiones crudamente mendaces.

En los quince años pasados, hablamos casi una vez por semana acerca todo, desde el estado del mundo hasta el de nosotros mismos, complementando las llamadas telefónicas con mensajes periódicos de correo electrónico. Una vida empleada en describir crisis y guerras lo hizo más filosófico sobre la pandemia del coronavirus que a quienes tenían menos experiencia directa de las calamidades. En uno de los últimos correos que recibí de él, escribió: “La covid-19, a menos que se convierta en un tigre, será vista como un riesgo más para la vida humana, como los accidentes de automóvil, el cáncer, la guerra, etc. Los humanos no necesariamente combaten la enfermedad con dolor y justicia. Se limitan a sobrevivir y seguir tirando, pese a todo.”

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