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Efemérides

54 grado.com , Hoy es martes 22 de enero del 2019. Faltan 343 días para el año 2020. Efemérides Nacionales: 1801. Las fuerzas españolas destacadas en la parte oriental de la isla, capitulan ante las haitianas, dirigidas por el general Toussaint-Louverture. 1832. Jean Pierre Boyer crea una comisión de 7 miembros y la encarga de recibir las informaciones de las confiscaciones por él ordenadas. 1909. Nace en San Francisco de Macorís, el “play boy” dominicano Porfirio Rubirosa Ariza. 1961. El Episcopado Dominicano en pleno entrega un Memorándum reconciliatorio al dictador Rafael Trujillo, acompañado de un brindis de champaña “por la eterna unión entre el poder “material y el espiritual.” 1962. El encargado de negocios de la Santa Sede, Monseñor Antonio Del Guidice solicita oficialmente a la Cancillería Dominicana un salvoconducto a favor del expresidente de la República, Joaquín Balaguer, “quien se encuentra asilado en el palacio de la Nunciatura de esta Capital”. 1966. El ex presidente y líder de la revolución de abril de 1965, coronel Francisco A. Caamaño Denó, sale a Londres nombrado por el gobierno provisioal como agregado militar. 1987. El ex secretario de las FFAA, general Ml. Antonio Cuervo Gómez, es recluido en la cárcel preventiva del Ensanche La Fe, por alegadas irregularidades en la compra de vehículos y otros artículos para la cartera militar. 2006. El canciller Carlos Morales Troncoso llama a los países miembros del Grupo de Río a dar su apoyo al proceso electoral de Haití, para que culmine con éxito y se cumplan los objetivos de fortalecimiento democrático. 2010. El ex pelotero dominicano Fabio Gómez condenado a muerte en Estados Unidos pide al presidente Leonel Fernández facilitarle de manera urgente un abogado para que lo represente en un juicio que celebrarán las autoridades estadounidenses el 26 de este mes. 2011. Los presidentes dominicano y haitiano, Leonel Fernández y René Preval, respectivamente se reúnen en el Palacio Nacional para tratar sobre la crisis electoral haitiana y las medidas a implementarse que eviten un vació de poder cuando el Consejo Electoral pronuncie la decisión de las pasadas elecciones. 2015. El senador de la provincia La Altagracia, Amable Aristy Castro, renuncia del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), “guiado por ineludibles imperativos éticos”. 2016. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) califica de discriminatoria la actitud de la embajada de Estados Unidos en el país, contra el periódico Diario Libre al negarle a sus periodistas cubrir una actividad que tenía esa sede diplomática. 2017. La recién creada entidad ciudadana identificada con el nombre “Marcha Verde”, realiza su primera actividad contra la corrupción y la impunidad. Efemérides Internacionales: 1793. Los Estados Unidos se declaran neutrales en las guerras europeas. 1809. La Junta Central de Sevilla declara que las colonias españolas de América “no son propiamente colonias o factorías, como las de otras naciones, sino una parte esencial e independiente de la Monarquía española”. 1903. Es firmado en Washington el Tratado Hay-Herran, mediante el cual los Estados Unidos adquieren de Colombia el derecho de construir el Canal de Panamá. 1957. Israel retira sus tropas del territorio ocupado en Sinaí. 1961. En Portugal, un grupo de rebeldes armados bajo el mando del capitán Henrique Galváo, apresan el trasatlántico portugués “Santa Maria” con 607 pasajeros y 320 tripulantes, con el objetivo de organizar un levantamiento contra el dictador Antonio de Oliveira Salazar. 1971. La República Federal de Alemania se compromete a pagar más de 100 millones de marcos como reparación por los daños ocasionados por el nacionalsocialismo en Hungría. 1973. Muere el ex-presidente de los Estados Unidos Lyndon Baines Jonson, quien en 1965 dispuso el desembarco de tropas en la República Dominicana. 1980. El gobierno ruso ordena el arresto de Andrei Sájarov, eminente físico nuclear soviético y activista de los derechos humanos. 1981. Se inician combates entre fuerzas militares de Ecuador y Perú en la zona fronteriza de ambas naciones. 1987. El político estadounidense Robert Budd Dwyer se suicida en público, en la ciudad de Harrisburg (Pensilvania), para evitar ser encarcelado por varios delitos. 1989. En España, el grupo terrorista ETA anuncia una tregua e inicia conversaciones con el gobierno en Argel. 1996. El ex ministro de Defensa colombiano, Fernando Bolero Zea, en comparecencia televisiva desde la cárcel, afirma que el Presidente Ernesto Samper solicitó y aceptó contribuciones del Cártel de Cali para la campaña electoral de 1994. 2006. Evo Morales es investido como el 65 presidente de Bolivia. 2009. El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama firma una orden ejecutiva para el cierre del campo de detención de la Bahía de Guantánamo que funciona en Cuba y prohíbe el uso de la tortura y otras técnicas coercitivas ilegales. 2010. El secretario de Estado adjunto para América Latina, Arturo Valenzuela, afirma que Estados Unidos “respeta la soberanía de Haití y que su presencia allí se debe a que los haitianos “nos invitaron, nos rogaron, nos lo pidieron”. 2014. Comienza la conferencia internacional “Ginebra II”, en procura de una salida a la guerra civil siria, a la que asisten representantes del gobierno de Bachar al Asad, la opositora Coalición Nacional Siria y la ausencia de los grupos yihadistas. 2015. El presidente de la Asamblea estatal de Nueva York, el demócrata Sheldon Silver, es detenido por las autoridades federales bajo cargos de corrupción. - Fallece a la edad de 90 años, el rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, tras sufrir una neumonía. - El presidente Evo Morales asume por tercera vez consecutiva la Presidencia de Bolivia, tras jurar su cargo para el periodo 2015-20. 2016. El Consejo Electoral Provisorio de Haití cancela las elecciones presidenciales pautadas para domingo 25, alegando “razones de seguridad”, en medio de protestas callejeras de la oposición y denuncias de fraude electoral. - La Asamblea Nacional de Venezuela, bajo control de la oposición, rechaza el decreto de emergencia económica del presidente Nicolás Maduro, decisión que amenaza con recrudecer las tensiones políticas entre el gobierno y el Congreso. 2017. El nuevo presidente de EEUU, Donald Trump invita a su homólogo mexicano a visitar la Casa Blanca el 31 de enero para sostener un acercamiento, hablar sobre la agenda bilateral y la nueva relación entre ambos países.

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sábado, 5 de enero de 2019

Deportados hacia el olvido

De caminar lento y hablar como se dice en buen dominicano “enredado”, es el primero de los entrevistados en esta historia. Apenas se pudo entender su saludo. Prestar atención a la mímica ayudó. Se recuesta en un sillón un poco alejado del equipo de LISTÍN DIARIO que le visitó en búsqueda de su historia.

¿Crees que desde allí se escucharán tus respuestas? “Verdaderamente no”, contesta con humildad y se acerca dispuesto a contar su experiencia luego de haber sido “deportado hacia el olvido”.
“Hace cinco años que retorné forzosamente a mí país. Cometí un delito, es cierto, pero al parecer esto me condenó a muerte. No soy un santo, pero ya pagué por lo que hice y aun así sigo tras las rejas entre las que me mantiene la sociedad por haber infringido la ley norteamericana”, cuenta con evidente tristeza Pablo Reynoso, un joven que acaba de cumplir 32 años.
La historia del segundo protagonista es de José Rodríguez, un hombre de 44 años que vio desvanecer sus ganas de echar hacia delante el día en que aterrizó el avión que lo trajo de vuelta a su país en muy malos términos. El narcotráfico le construyó un monumento a su vanidad y una tumba a sus pretensiones de ser una persona poderosa para ayudar a su familia.
“Nunca estuve más equivocado que aquel día en que dije sí, a la proposición de incursionar en un negocio ilícito. A mí no me enseñaron eso. Soy la vergu¨enza de la familia y una escoria para la sociedad”, cuenta mientras seca con disimulo las lágrimas que amenazan con robarle su hombría.
La tercera persona que confía, lo que llama su secreto, al equipo de reporteros es Carmen Mercedes, de 49 años. “Yo cometí un delito y estoy pagando por él desde hace varios años cuando me deportaron de Europa para acá. Fui acusada injustamente de pornografía infantil y jamás he vuelto a sonreírle a la vida”, testifica quien hoy trabaja en una banca de lotería.
Mientras atiende a sus clientes calla y deja claro que verdaderamente su pasado es secreto. Se asegura de qué quieren, les da un papelito, cobra el dinero y prosigue contando su historia entre lágrimas, impotencia y una aparente desorientación.
Los tres protagonistas de esta historia no se conocen, pero tienen en común una pena cumplida en tierras extranjeras, y una carga de culpa que la sociedad no les perdona.
También coinciden en opinar que hay personas que han sido deportadas y que se merecen una segunda oportunidad, mientras que hay otras que al parecer no han escarmentado.
“Joven y sin futuro”
Después que saludó entre dientes al equipo de reporteros, que se acomodó para contar su historia y que ofreció sus primeras palabras, hubo que esperar que Pablo Reynoso, de 32 años durara tres minutos llorando con las manos en su cara como queriendo tapar sus emociones.
“Ya. Eso fue algo inevitable.
Vamos a seguir con esto”, se entiende que dice, después de repetirlo por segunda vez.
Recuerden que habla “enredado”.
Él lo admite.
Sudando, pese a que el calor estaba siendo generoso en ese momento, prosigue: “Cuando a mí me agarraron, yo no pensé en prisión, no pensé en lo que significa estar tras las rejas…”, suspira y pronto se repone: “Solo me daba vueltas en la cabeza, ser un deportado. Tú no sabes lo que eso significa, más en nuestro país, donde mucha gente te trata como si tuvieras una enfermedad contagiosa”.
Hay lágrimas de por medio en ese momento. Toca esperar. Había que preguntar y él estaba dispuesto a responder, solo que un nudo en la garganta lo traicionaba. “Yo llegué a Estados Unidos faltándome poco para graduarme de licenciado en Administración de Empresas. Me salieron los papeles, dejé todo y me fui. Creí que las cosas iban a ser fáciles. No fue así.
Pasé mucho trabajo, porque casi yo llegando allá falleció mi papá”, de nuevo detiene el relato.
El tiempo que se toma para continuar, es aprovechado para, en la mente descifrar lo antes relatado. Hay que reiterar lo difícil que es entenderlo. Es inteligente.
Se entera de lo que está pasando y sonríe. Eso lo ayudó a reponerse.
“¿Le estás dando mente a cómo vas a escribir esto, verdad?”, sale una sorpresiva carcajada y permite ver que detrás de ese joven decepcionado de sí mismo, hay un persona que alguna vez saca a pasear el humor.
“Voy a aprovechar que me has hecho reír para decirte que en dos ocasiones he atentado contra mi vida. Le pido perdón a Dios, pero no es fácil. La primera vez fue al poco tiempo de llegar y que noté que esos amigos que me esperaban en el aeropuerto cuando yo venía, no estaban ahí ese fatídico día que me trajeron como deportado”, cuenta y hace una pausa leve.
Recuerda que solo parte de su familia fue a apoyarlo. Hay algunos que al día de hoy, no le dirigen la palabra. “Es que uno se convierte como en un perro sarnoso, que nadie se te quiere acercar para que no lo confundan o algo por el estilo”.
Se para y mira por la ventana de la pequeña terraza en donde recibió a los reporteros. Con las dos manos se acomoda el pantalón jean que lleva, pues por la falta de la correa, se le bajaba con facilidad. De regreso a su asiento dice: “Mi hermano mayor me ha ayudado bastante.
Y aprovecho para terminar de decirte que cuando falleció mi papá en Estados Unidos, mi mundo se derrumbó. Caí en depresión. Me fui a vivir con una tía, pero quería independizarme y progresar. Y vaya progreso que conseguí: entrar a un mundo que hoy me juzga, me niega la oportunidad de rehacer mi vida y por si fuera poco, me ha sentenciado a muerte por ser un deportado”.
Así termina su historia, mientras extiende la mano derecha para despedirse de los reporteros y “atacar” ese nudo en la garganta que de seguro querría eliminar antes de reintegrarse a su cotidianidad: ver televisión.
“Lo que nunca imaginé”
De pequeña Carmen Mercedes soñaba con vivir fuera del país, tener una mansión, viajar por el mundo y ayudar a su familia a tener un mejor estilo de vida. “Nunca imaginé que iba a terminar trabajando en una banca de lotería que ni mía es”, cuanta la mujer que hace 14 años fue deportada desde Europa a República Dominicana, acusada de pornografía infantil.
No tiene una cabellera abundante, pero los ademanes que hace con la cabeza, moviéndola de un lado a otro, dejan claro que ella sí cree tenerla. No es capaz de sostener la mirada, su actitud es esquiva, pero en todo momento mostró interés en contar su historia.
“Siempre he dicho que soy inocente, pero para la sociedad y el mundo soy una delincuente. Ese error del que me acusan acabó con mis sueños”, en este instante las lágrimas salen a borbotones como si tuvieran años contenidas. Había que esperar como también lo hicieron dos clientes que llegaron a la banca.
Se adueña de una valentía que no había dejado ver durante la entrevista. “Hoy con casi 50 años tengo pocas oportunidades de crecer. No me preocupé por estudiar ni hacer vida en mi país. Me fui muy joven a Europa y aunque al principio trabajé duró y me iba muy bien, me junté con gente que no me llevó por buen camino, pero no pierdo la fe”, admite mientras le pasa el papel de su jugada a un joven que le pidió un palé de 25 pesos del 67 con el 30. “Ojalá te lo saques, Joselito”, le vociferó al muchacho, que según comentó, es una buena persona.
Tiene dos hijos, ambos viven en Europa, y no es mucho lo que le mandan desde allá. Eso lo cuenta con tristeza, y los justifica: “Imagínese, quién quiere una madre que dé un mal ejemplo.
Aunque yo diga que no tuve nada que ver en ese negocio de pornografía infantil, ya la vida me condenó para siempre. Por eso fue que intenté suicidarme, y de esto no me pregunten nada más”, termina su relato y da media vuelta para calcular unos números.
Con un lapicero atado a su cabello, su colorida blusa, en esos momentos, emparada de sudor, y una evidente nostalgia por la vida que vivió y la que hoy vive, se despidió moviendo su mano derecha con timidez.
El narcotráfico lo marcó
“No es fácil contarle a la gente lo que se sufre cuando se es deportado por cosas como el narcotráfico. Aunque sé de personas que han tenido problemas pequeños, e igual lo traen de vuelta al país y todo el mundo las ve como un bicho raro”, cuenta José Rodríguez, quien con apenas 44 años, ve su vida desvanecerse porque la sociedad le ha negado todo tipo de oportunidades.
Sabe que no fue una gracia lo que hizo, pero le duele que el hecho de ser deportado, le ponga la misma estampa a todos los que son regresados a su país de esta manera. “No encuentro que sea justo que a alguien que lo hayan mandado por asuntos migratorios, lo traten igual que a mí que me mandaron por narcotráfico. De verdad que eso no me gusta”, lo dice dejando al descubierto que debajo de ese hombre con enorme cadena dorada, abundantes tatuajes, orejas perforadas y vestimenta estrambótica hay un ser humano sensible que ama la justicia.
De hecho, su apego a ella es lo que le lleva a asegurar: “Conmigo se hizo lo justo, lo que manda la ley. Yo no tenía derecho a infringir la ley de un país ajeno, bueno, tampoco la de aquí. Es decir, que yo me busqué lo que me ha tocado”, lo cuenta y baja la mirada tratando de arrojar sobre el piso la deshonra que esto ha provocado entre sus parientes.
Desde que fue deportado le ha costado conseguir qué hacer.
La “tacha” que lleva sobre sus hombres, y al parecer “en la frente”, le ha tronchado cualquier posibilidad de progreso. Todo esto junto a la vergu¨enza que siente su familia por tener en sus filas a un “delincuente”.
Este término es citado por él. Es el único momento en el que deja que las lágrimas rueden por sus mejillas. Saca un pañuelo con unas iniciales que deja ver con orgullo. L.A.R son las letras que tiene bordadas. “Es lo único que tengo de mi papá, un hombre al que quiero con todo mi corazón y al que le fallé. Todavía, no me ha perdonado, pero no pierdo la fe”, dejó saber mientras tapaba su rostro con aquel pañuelo azul cielo.
“¿No se molestan si les digo que ya no quiero hablar más?”, fue la pregunta que hizo para dejar por terminada la conversación en la que hizo hincapié en que hay deportados que se merecen una segunda oportunidad: “Aunque yo no sea uno de ellos porque el narcotráfico me marcó”.

Marta Quéliz
Martha.queliz@listindiario.com
Santo Domingo




                             

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