La ciudadanía espera hoy la sexta rendición de cuentas de Luis Abinader como jefe del Estado dominicano. Un discurso cuyas expectativas están impregnadas de una extensa lista de logros y episodios que han generado tensión política. Qué va a decir el presidente y qué no, se sabrá a partir de las 10:00 a.m., esa es la hora de la cita.
El mandatario deberá comparecer ante el país en uno de los momentos más tensos de su gestión, con una larga lista de obras inconclusas, dos fallas eléctricas que dejaron a la nación a oscuras y el ominoso escándalo de presunta corrupción en el Seguro Nacional de Salud (Senasa), que involucra a altos funcionarios de su entorno y de la cúpula del partido oficialista.
Mientras, por un lado, el país enfrenta interrupciones eléctricas de alcance nacional, por el otro, se anuncia la construcción de un puerto de intercambio digital de Google, un proyecto único en su tipo en la región que generará miles de empleos y representa una inversión de más de 500 millones de dólares.
La esperada Línea 2C del Metro de Santo Domingo, que extiende el sistema hasta Los Alcarrizos y fue puesta en funcionamiento hace pocos días, se erige entre las principales conquistas de Abinader dentro del programa presentado en el 2024 cuando aspiraba a conseguir la reelección presidencial.
Promesas inconclusas
El presidente llegará ante el Congreso con una significativa deuda en materia de obras viales y de infraestructura que arrastra desde su reelección.
En sus últimas alocuciones ha anunciado la conclusión de diversos proyectos que, tras actos de inauguración o primeros picazos, se ralentizan o enfrentan obstáculos administrativos y financieros.
Aunque Los Alcarrizos ha recibido atención especial de esta gestión, con la inauguración de un teleférico y la extensión del Metro, la circunvalación iniciada en el 2021 no ha tenido el mismo avance. A cinco años del primer picazo, el Gobierno avanza con lentitud en una vía cuya entrega ha sido anunciada en varias ocasiones sin concretarse.
La de Los Alcarrizos no es la única circunvalación pendiente. Las de San Francisco de Macorís y Moca también figuran entre las infraestructuras que permanecen paralizadas o con un avance mínimo.
En el este, las carreteras Hato Mayor–El Puerto y Hato Mayor–Sabana de la Mar se mantienen dentro del grupo de proyectos estratégicos que no han alcanzado su culminación, pese a los reiterados anuncios oficiales.
En la región del Cibao, presentan retrasos el Monorriel de Santiago, promovido como otro de los proyectos emblemáticos de la gestión Abinader, con una inversión de más de 61,000 millones de pesos.

La obra fue iniciada oficialmente en marzo del 2022 y, dos años más tarde, se realizó la primera prueba dinámica con pasajeros. Para esa fecha se informaba que estaba ejecutado más del 53 % del proyecto, con la meta de ponerlo en operación entre finales del 2024 y el primer trimestre del 2025. A la fecha, aún no está abierto al público.
También permanecen sin concluir los acueductos de La Cuaba y San Antonio de Guerra, obras esenciales para mejorar el acceso al agua potable en comunidades que históricamente han enfrentado déficits en el suministro.
Por otro lado, el nuevo edificio del Tribunal Constitucional continúa sin convertirse en una obra terminada, pese a su importancia dentro de la narrativa de fortalecimiento institucional del Gobierno.
Las obras de Aerodom: anunciadas, pero no ejecutadas
Al cierre del 2024, la última actualización sobre la ejecución de los fondos provenientes de la renegociación del contrato de gestión y administración de aeropuertos con Aerodom ascendía a 44,591.9 millones de pesos destinados a distintas obras. No obstante, existen iniciativas priorizadas para esta partida que aún están lejos de su terminación.
Los proyectos anunciados en el 2024, como parte de un ambicioso paquete de mejoras de infraestructura, no muestran ejecución plena. Se trata de la solución vial de la República de Colombia, el puente levadizo que sustituiría al flotante —nuevamente en proceso de licitación—, el puente paralelo Jacinto Peynado y el paso a nivel Sabana Perdida–La Victoria.

Las obras cumplidas por el mandatario
Pese a las deudas pendientes, el presidente Abinader puede exhibir un conjunto de obras concluidas o con avances significativos dentro de su segundo mandato.
Entre los proyectos viales ya entregados figura la circunvalación de Baní, una infraestructura clave para descongestionar el tránsito en el sur y mejorar la conectividad hacia la región fronteriza. Esta construcción tiene una longitud de 19.8 kilómetros y una inversión de 7,700 millones de pesos.
De igual manera, la carretera Hondo Valle–Juan Santiago–El Cercado, entregada en diciembre de 2025, representa un avance importante en la integración territorial de comunidades históricamente aisladas en la zona fronteriza.
En el ámbito comercial y urbano, el Gobierno culminó los mercados de La Vega y de Higüey, obras destinadas a modernizar la infraestructura de expendio y reorganizar la dinámica económica local.
En el plano institucional, la entrega del Palacio de Justicia de Santo Domingo Este constituye uno de los proyectos más relevantes en materia judicial, alineado con el discurso oficial de fortalecimiento del sistema de justicia. La obra fue entregada en octubre del 2025 y, aunque continúa en proceso de mudanza, está en operaciones e impacta a una población de aproximadamente 2.9 millones de habitantes.
De las obras anunciadas con los fondos de Aerodom, dos fueron ejecutadas: el paso a desnivel de la Plaza de la Bandera hacia la autopista 6 de Noviembre, concebido para mejorar la movilidad en el Gran Santo Domingo, y el programa masivo de asfaltado valorado en 350 millones de dólares, que ha impactado distintas provincias con intervenciones de reconstrucción y mantenimiento vial.
Avances en generación de energía
En energía, la capacidad instalada pasó de 5,914.2 megavatios en el 2024 a 7,530.2 megavatios en el 2026, un aumento de 1,616 megavatios (27 %).
Este crecimiento constituye uno de los principales argumentos del Ejecutivo para defender la sostenibilidad energética en el mediano plazo, aunque su impacto inmediato continúa siendo objeto de debate tras los recientes apagones nacionales.
De esta manera, el balance del mandatario combina entregas concretas en infraestructura vial, judicial y comercial con una apuesta energética de gran escala que aún está en proceso de consolidación, en contraste con una agenda de proyectos pendientes que seguirá marcando el ritmo político de los próximos dos años de gestión.






No hay comentarios:
Publicar un comentario