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Efemérides

54grado.com : Hoy es domingo 16 de junio del 2019. Faltan 198 días para el 2020. Temperatura: 29ºC y 31ºC y la mínima entre 20ºC y 22ºC. :.... Efemérides Nacionales: 1717. El gobernador de la Hispaniola, Fernando Constanzo Ramírez, emite un decreto dirigido a las justicias Santiago, La Vega, Bánica e Hincha, “para que informen sobre quiénes son los que meten caballos, mulas, etcétera, en la colonia francesa”. 1849. Una disposición legislativa restablece la Universidad de Santo Domingo, la que había sido cerrada debido a la ocupación haitiana. 1916. Inicia su circulación en La Romana, el periódico “Los Mosqueteros”, primera publicación de esa ciudad, dirigido por don Asdrúbal Lluberes. 1954. El Papa Pío XII recibe en el Vaticano a Rafael Leónidas Trujillo, donde es firmado el “Concordato” entre la Santa Sede y el Estado dominicano. 1962. El ex general Federico Fiallo se suicida de un balazo, luego de haber sido requerido por las autoridades judiciales para que se presentara ante ellas, a declarar sobre varios crímenes. 1965. Son reiniciados los ataques de las tropas estadunidenses contra las posiciones constitucionalistas, con cañones e intentos de penetrar a la zona controlada por el presidente Francisco Caamaño, quien convoca la prensa extranjera para denunciar la acción y los daños causados. - El gobierno estadounidense informa que a la fecha sus tropas han sufrido 22 muertos y 155 heridos. 1970. El senador perredeísta Pablo Rafael Casimiro Castro acusa al Gobierno del Presidente Balaguer de vender a ciudadanos extranjeros importantes porciones de terrenos costeros aledaños a Higüey y Miches. 2005. El embajador de Estados Unidos en el país, Hans Hertell advierte que el desconocimiento de la sentencia arbitral que favoreció en un conflicto legal al socio norteamericano de la Compañía de Electricidad de Puerto Plata, es una irritante en la relación bilateral entre RD y EEUU que podría afectar la inversión extranjera en el país. 2014. La dominicana de origen haitiano, Juliana Deguis Pierre, cuyo caso dio origen a la sentencia del Tribunal Constitucional regulando la nacionalidad dominicana, recibe de la Junta Central Electoral su acta de nacimiento a los fines de adquirir la cédula de identidad y electoral. Efemérides Internacionales: 1598. Fuerzas inglesas al mando de George Clifford, conde de Cumberland, asaltan la ciudad de San Juan, Puerto Rico. 1848. Austria sofoca de forma sangrienta el levantamiento de los radicales checos de Praga. 1903. Se funda en Detroit (Estados Unidos) la empresa de automóviles Ford Motor Company: empresa multinacional estadounidense constructora de automóviles. 1940. Charles De Gaulle abandona Francia y parte a Gran Bretaña, desde donde asume el mando de la Francia Libre o Francia Combatiente hasta el triunfo de los aliados. 1955. El papa Pío XII excomulga al Presidente argentino Juan Domingo Perón. 1963. La oficial del ejército soviético Valentina Tereshkova se convierte en la primera mujer astronauta. 1976. Sudáfrica: los disturbios raciales en Soweto causan 23 muertos. 1989. Raúl Alfonsín anuncia al país que adelantaba su salida de la presidencia argentina. 1993. El consejo de Seguridad de la ONU emite una resolución en la que declara la crisis que afecta la República de Haití, como amenaza a la paz y la seguridad internacional. 1999. Muere junto a su esposa y una cuñada en un accidente de aviación el editor y fundador de la revista “George”, John Kennedy (John-John), hijo del asesinado presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy. - En Sudáfrica el candidato del Partido Congreso Nacional Africano Thabo Mbeki, es elegido presidente, sustituyendo al líder de la entidad política Nelson Mandela. - En Argelia son asesinadas unas 50 personas en la llamada “masacre de Dairat Labguer”. 2005. Legisladores republicanos y demócratas piden al Gobierno de EEUU un calendario de retirada de las tropas de Irak, mientras el presidente Bush prepara una ofensiva política para frenar la impopularidad de la guerra. 2006. La Sala Tercera de la Corte de Apelaciones de Guatemala confirma la captura con fines de extradición del ex presidente de esta nación Alfonso Portillo, refugiado en México desde el 2004. 2008. El gobierno de colombiano extradita a los Estados Unidos a Eugenio Montoya, hermano del principal jefe del cartel del narcotráfico de esa nación. 2011. Italia reabre la Torre de Pisa después de 10 años de trabajo para su consolidación. 2014. El consorcio gasístico ruso Gazprom anuncia el paso a un sistema de pago por adelantado de los suministros de gas a Ucrania, lo que supone el corte inmediato del bombeo de combustible al vecino país.

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sábado, 23 de marzo de 2019

San Oscar Romero, a 39 años de su martirio

Un año antes de su muerte, del 19 al 23 de marzo de 1979, el entonces Arzobispo de San Salvador, monseñor Oscar Arnulfo Romero, estuvo en Santo Domingo.
Vino invitado por los Misioneros del Sagrado Corazón que celebraban en esa fecha un congreso sobre “Espiritualidad del Corazón de Jesús”, en Manresa Loyola, de Haina. Al concluir el encuentro, el padre Darío Taveras, lo condujo al aeropuerto Las Américas. Cruzando la ciudad, Romero le pidió detenerse en la Catedral. Allí en la capilla del Santísimo cayó de rodillas y pasó un buen rato de oración. “Rezó por el pueblo dominicano, pero sobre todo por su sufrido país, El Salvador, desangrado por la guerra, adonde le urgía volver”, narró el sacerdote.
El mártir Romero se entregó serenamente a la oración. Como si buscara, en medio del silencio de los muros centenarios de la Catedral Primada, el aliento de Jesús Sacramentado y descansar en Él, el enorme peso de la soledad y el abandono de sus propios hermanos obispos que no comprendían su opción tan radical por los desvalidos y los derechos de su pueblo salvadoreño.
El padre Darío Taveras, uno de los primeros sacerdotes dominicanos, de la congregación MSC y escritor de varias obras, relata que monseñor Romero aprovechó su visita para agradecerle al obispo auxiliar de Santo Domingo, monseñor Príamo Tejada, que en Puebla, México, firmó una carta de solidaridad con su ministerio, junto a obispos latinoamericanos, que lo llenó de emoción.
Entonces se sabía que el arzobispo Romero había sido prácticamente abandonado por sus hermanos obispos salvadoreños y centroamericanos, en su firme defensa de los derechos humanos y de sus sacerdotes que estaban siendo perseguidos y asesinados por el Ejército y los paramilitares de la dictadura del entonces presidente, José Napoleón Duarte.
Visitó el seminario
Durante su visita al país, el prelado estuvo en un encuentro con los estudiantes del Seminario Santo Tomás de Aquino, junto a otros dos obispos de Honduras y Guatemala, que participaron en el congreso de los MSC, pero sus posiciones respecto a la violación de los derechos humanos y los asesinatos de sacerdotes, feligreses y presuntos subversivos en la región centroamericana fueron muy distintas. Para muchos de los formadores y los jóvenes seminaristas presentes, Romero demostró ser un verdadero profeta.
El padre Darío Taveras, en un artículo publicado en el semanario católico Camino, con ocasión de la canonización de Romero, recordó tres pequeños hechos -para él-- progresivos del menos al más, del rechazo a la plena aceptación de entrega del Arzobispo Metropolitano de San Salvador.
Primero: cuando Romero estuvo en Santo Domingo, el fotógrafo de la revista Amigo del Hogar, sacó una foto de todo el grupo. Uno de los obispos latinoamericanos que estaba presente pidió que lo sacaran de la foto, porque no quería que lo vieran junto a monseñor Romero.
Segundo: El fiel secretario de San Juan Pablo II, el padre Estanislao, cuenta en el libro “Una vida con Karl”, que preparando el viaje que hizo el Papa en 1983 a El Salvador, Karl Wojtyla tuvo que decir a uno de sus ayudantes, que le sugirió no visitar la tumba de Romero,“¿cómo no voy a ir a su tumba, si entregó su vida en el altar?”.
Y tercero: en el año 2007, en Aparecida (Brasil), un sacerdote preguntó al cardenal Bergoglio, hoy Papa Francisco, qué pensaba de monseñor Romero, la respuesta fue clara: “Para mí es un santo y un mártir. Si yo fuera Papa, ya lo habría canonizado”.
El martirio
Apenas un año después de su estadía con los dominicanos, el 24 de marzo de 1980, el arzobispo Romero entregó su vida mientras oficiaba una misa en la capilla del hospital Divina Providencia, de San Salvador. Fue asesinado de un disparo de fusil. La bala calibre 22 lo impacto muy cerca del corazón, provocándole una hemorragia incontenible.
La detonación del disparo se escucha con claridad en una grabación con las últimas palabras pronunciadas por monseñor Romero, durante la eucaristía que fervorosamente celebraba, como si hubiera presentido que había llegado el momento de que su sangre de mártir se mezclara con el cuerpo y la sangre de Cristo, que él mismo como sacerdote, acababa de consagrar en el altar: “Que este cuerpo inmolado y esta sangre sacrificada por los hombres nos alimente también para dar nuestro cuerpo y nuestra sangre al sufrimiento y al dolor. No para nosotros mismos, sino para conceptos de justicia y paz a nuestro pueblo”.
Una entrevista
El arzobispo mártir, durante su corta estadía en Santo Domingo, sacó tiempo para una larga entrevista con la revista Amigo del Hogar.
Lo entrevistó el director, padre Juan Rodríguez, y fue reproducida parcialmente por Roberto Morozzo, profesor de historia contemporánea en la Universidad de Roma Tres, en su libro de 462 páginas: Monseñor Romero, Ediciones Mondadori, Milano 2005 (en italiano) y Ediciones Sígueme, Salamanca 2010 (en español), citó al padre Taveras.
Al inicio de la entrevista, Romero describió como “grave” la situación que entonces vivía su pueblo. “El Salvador en general es todo un problema. Es un territorio de 21 mil kms, con más de cuatro millones de habitantes, lo que por sí crea una situación social y económica difícil. A esto se agrega la mala distribución de la tierra que está en posesión de unas cuantas familias dejando una inmensa mayoría con poca tierra o sin nada”.
En el aspecto político su país era una democracia, pero en ese momento los cauces democráticos se cerraban por una represión que monopolizaba en unas pocas manos el poder y el derecho de participación. “La mayoría se siente frustrada y como consecuencia surgen brotes que se llaman subversivos, pero que son legítimas aspiraciones que responden al deseo del pueblo de organizarse y dejarse oír”.
El arzobispo reconoció que existían brotes clandestinos auténticamente subversivos, que encontraban en la situación económica, política y social, un pretexto para sublevarse, pero que estos grupos desaparecerían si se abrieran los cauces a una participación legítima. Sobre su arquidiócesis explicó que, muchos sacerdotes y laicos se dedicaban a la promoción humana y que sentían su responsabilidad como Iglesia, pero que tenían dificultades “porque una pastoral de promoción despierta en el hombre su sentido de dignidad humana y de reclamar sus derechos, sobre todo de organización y de participación. “A esto se llama comunismo y política, pero la iglesia nunca se ha apartado de su línea espiritual, de ahí los diversos conflictos entre la Iglesia y el ambiente”.
Un nuevo rumbo
Monseñor Romero se refirió al cariño que siempre tuvo por su pueblo y por los pobres. “Antes de ser obispo estuve como sacerdote 22 años en San Miguel, una ciudad lejos de la capital y creo que no viví los problemas tan intensos que ahora me tocan vivir. Allí traté de llevar a mi predicación y actuación pastoral, mi actitud más bien tradicional y aferrada a los principios aprendidos en el seminario. Sin embargo, cuando visitaba los cantones, sentía un verdadero gusto de estar con los pobres, y ayudarlos”.
“Al llegar a San Salvador, la misma fidelidad con que he querido llevar mi sacerdocio me hizo comprender que mi cariño a los pobres, mi fidelidad a los principios cristianos y adhesión a la Santa Sede, tenían que tomar un rumbo distinto”, confesó el nuevo santo de la iglesia católica.
El 22 de febrero de 1977, cuando tomó posesión de la Arquidiócesis, había una racha de expulsiones de sacerdotes, y a menos de un mes de tomar posesión fue asesinado el padre Rutilio Grande, y dos meses después fue muerto también por balas el padre Navarro Oviedo.
“Así empezó mi episcopado en San Salvador, y el diálogo con mis sacerdotes y con el pueblo, me hizo sentir que mi cariño y mi compromiso tenía que demostrarlo con más fortaleza frente a los enemigos del pueblo y frente a los perseguidores de esta Iglesia”.

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