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54Grado.com : Hoy es jueves 2 de abril del 2026 . Faltan 273 días para el año 2027. temperatura: la máxima estará entre 31 °C y 33 °C y la mínima entre 22 °C y 24 °C :.... Efemérides Nacionales: 1805. En su retirada en desbandada, el general haitiano Jean-Jacques Dessalines comete una matanza en la ciudad de Moca, resultando víctimas ancianos, mujeres y niños. 1849. El Congreso llama al general Pedro Santana para que enfrente la invasión haitiana que se produce en ese momento. 1878. El gerente de comercio de los Estados Unidos en el país comunica a su gobierno que Santo Domingo había sido tomada "por 600 rufianes de la peor catadura que había visto", en referencia al recién instalado gobierno del general Cesáreo Contreras. 1895. José Martí y Máximo Gómez llegan a la isla Inagua, en su viaje rumbo a Cuba para luchar por independizar de España esta nación. 1962. El doctor Juan Isidro Jimenes Grullón renuncia como miembro de la Unión Cívica Nacional, invocando su "radical discrepancia con las orientaciones de la política seguida por el Comité Central Ejecutivo". -Este día la revista Ahora editorializa atribuyendo al Gobierno una alegada tendencia a querer ejercer un control o dominio en la prensa. 1970. Al menos siete organizaciones políticas de oposición anuncian que no participarán en las elecciones del 16 de mayo, luego de conocer la decisión del presidente Joaquín Balaguer de buscar su reelección. -El coronel Donald J. Crowley, agregado militar de la Embajada norteamericana en el país, quien fue secuestrado el 24 de marzo de este año, viaja hacia Washington, regresando semanas después para identificar a los acusados de su secuestro. 1974. El presidente Joaquín Balaguer emite el decreto 4476, mediante el cual instituye el 18 de abril de cada año como Día del Locutor Dominicano. 2008. Fallece a la edad de 83 años la señora Lucy Mercedes Hernández, viuda del fundador del PRD, Nicolás Silfa. 2011. Las autoridades anuncian el apresamiento del ciudadano rumano Martín Cristian Dorel, requerido por la justicia de su país, acusado de terrorismo y otros cargos. 2012. La República Dominicana consigue, por segundo año consecutivo, un récord Guinness al completar mil horas de lectura continua y en voz alta, en un maratón en el que participaron 900 jóvenes. 2013. La Cámara de Diputados aprueba por unanimidad el proyecto de ley que dispone la exhumación y el traslado al Panteón de la Patria de los restos del coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez. 2017. Fallece a la edad de 87 años el abogado, diplomático y periodista Rafael Molina Morillo, fundador de la desaparecida revista semanal ¡Ahora!, el vespertino El Nacional y el matutino El Día, del que fue director hasta su deceso. 2020. Con el propósito de evitar el contagio y la expansión del coronavirus en todo el territorio nacional, las autoridades sanitarias prohíben las tradicionales actividades religiosas en las diferentes iglesias durante la Semana Santa. 2022. El Ministerio Público, el FBI, la DNCD y el Cuerpo Especializado de Seguridad Portuaria requisan durante varias horas, a solicitud de Estados Unidos, el lujoso yate Flying Fox, propiedad del magnate ruso Dmitri Kamenshchik, que se encuentra surto y retenido en el puerto Don Diego de la Ciudad Colonial del Distrito Nacional. 2023. El Ministerio Público revela durante la audiencia de medida de coerción por el caso de supuesta corrupción conocido como "Operación Calamar" que el diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Sergio Moya, será incluido en el expediente, al ser señalado por al menos cuatro de los inculpados en la referida acción como uno de los responsables de cobrar de manera irregular a bancas de lotería para poder operar. 2024. Amnistía Internacional solicita, a través de una carta abierta dirigida al presidente Luis Abinader y otras instituciones estatales, "poner fin a las violaciones de los derechos humanos a las personas de ascendencia haitiana y de color negras", lo que afirma "genera efectos discriminatorios para la exclusión de haitianas y dominicanos de piel morena". 2025. El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, anunció la reanudación de las conversaciones de la República Dominicana con Haití, tras esta última enviar un embajador permanente al país, interrumpidas en 2023 a raíz de la tensión desatada por la construcción de un canal de riego que desviaría las aguas del río Masacre hacia el lado haitiano. Internacionales: 999. Es iniciado el célebre papado de Gerberto de Aurillac, Silvestre II, primer papa francés. 1332. En Vitoria (España) se firma la escritura de incorporación de Álava a Castilla, reconociendo esta el fuero de aquella. 1453. En la actual Turquía, Mehmet II emprende el sitio de Constantinopla con 300,000 hombres y 1,400 galeras. 1513. En Norteamérica, el militar español Juan Ponce de León y sus marineros son los primeros europeos que desembarcan en la península de Florida. 1550. En Madrid, el rey de España ordena enseñar castellano a los indígenas. 1695. Gran insurrección india en territorio del actual estado de Arizona, Estados Unidos. 1767. Carlos III de España decreta la expulsión de los jesuitas. 1792. En Estados Unidos, bajo la presidencia de George Washington, el dólar es declarado unidad monetaria nacional. 1810. Napoleón contrae matrimonio con María Luisa, hija del emperador de Austria, Francisco. 1867. En México, el ejército republicano al mando del general Porfirio Díaz toma la ciudad de Puebla. 1979. El primer ministro israelí Menachem Begin visita El Cairo, capital de Egipto. 1982. Argentina recupera las islas Malvinas y comienza la guerra con el Reino Unido de Gran Bretaña. 1984. Un comando palestino asesina a 48 personas en Jerusalén. 2001. El ejército israelí realiza un atentado contra Mohamed Abdel Al, destacado dirigente del movimiento fundamentalista de la Yihad Islámica. 2002. El ginecólogo italiano Severino Antinori asegura haber clonado con éxito un ser humano, a pesar del radical rechazo de la comunidad científica internacional a la clonación reproductiva. -Países Bajos se convierte en el primer y único país en legalizar la eutanasia (que ya estaba despenalizada desde 1994). 2005. Muere a la edad de 84 años, luego de varios días de agonía, Su Santidad Juan Pablo II, quien dirigió la Iglesia católica durante 26 años. 2008. En Ecuador, la Asamblea Constituyente aprueba las reformas relacionadas con la soberanía nacional, incluyendo un artículo que prohíbe la instalación de bases militares extranjeras en el país. 2010. El primer ministro de Rusia, Vladímir Putin, realiza una visita de 12 horas a Venezuela, donde firma acuerdos para la explotación de la zona petrolífera de la faja del Orinoco. 2012. El presidente de Hungría, Pál Schmitt, anuncia en el Parlamento la dimisión de su cargo, después de que se le retirara su título de doctor por plagio. 2013. La ONU aprueba el Tratado sobre el Comercio de Armas tras más de una década de negociaciones. Al menos 147 muertos, la mayoría estudiantes, es el resultado de un ataque de la milicia somalí Al Shabab en la Universidad de Garissa, Kenia. 2017. Unas 254 personas resultan muertas y más de 200 desaparecidas en la comunidad de Mocoa, Colombia, tras una avalancha de lodo provocada por las fuertes lluvias. -En Ecuador, Lenín Moreno (sucesor del presidente Rafael Correa) es proclamado como ganador de las elecciones presidenciales. 2019. El último de los líderes árabes que dominaron con puño de hierro la época poscolonial, Abdelaziz Bouteflika, anuncia su dimisión tras semanas de multitudinarias protestas populares para exigir su salida del poder y la exigencia de su propio ejército de declararlo constitucionalmente inhabilitado. -El presidente estadounidense, Donald Trump, ataca de nuevo a los que llama "groseramente incompetentes políticos" de Puerto Rico, acusándolos de solo "quejarse" y gastar de manera "corrupta" los fondos federales para las labores de reconstrucción tras los huracanes que afectaron la isla en 2017. -El coronavirus supera el millón de contagios (1,005,871) y suma 51,432 muertos, reportándose en menos de 24 horas más de 70,000 contagios en más de 204 regiones y países, de acuerdo con los datos de Worldometers y la Universidad Johns Hopkins. 2022. Las fuerzas rusas aceleran su repliegue del norte de Ucrania, tras varias semanas de bombardeos y combates que dejaron un panorama apocalíptico, con cuadros macabros como el de 20 cadáveres esparcidos en una calle de Bucha, cerca de Kiev. 2023. La Fiscalía General mexicana anuncia la detención de cinco personas a las que acusa de incendiar un centro de detención migratorio de Ciudad Juárez (fronteriza con Estados Unidos), que deja 39 migrantes muertos y 27 heridos. 2024. El sumo pontífice de la Iglesia católica simplifica el ritual del funeral de los papas, por lo que el cuerpo del papa Francisco no será expuesto en público, según revela en el libro El Sucesor, escrito por el periodista español Javier Martínez-Brocal, en el que confirma que será enterrado en la basílica de Santa María la Mayor y no en las grutas vaticanas. En Jerusalén, miles de personas marchan al domicilio del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el marco de la llamada "Semana Nacional de Protesta", convocada por la oposición contra el Gobierno para pedir elecciones anticipadas. 2025. Un juez federal de Estados Unidos desestima los cargos de corrupción contra el alcalde de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, a solicitud del presidente Donald Trump, porque obstaculizaba la ayuda del político demócrata con la ofensiva gubernamental contra la migración ilegal.

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lunes, 6 de diciembre de 2021

Maltratos y expulsiones de haitianos de República Dominicana

AP
Dajabón, RD

Bien-Aimé St. Clair frunció el ceño mientras el flujo de migrantes haitianos pasó frente a él. Acusados de vivir en la República Dominicana ilegalmente, sabían que no tenían opción sino cruzar la frontera de regreso a Haití.

Pero St. Clair, de 18 años, dudaba. Le gritó a un agente de migración.

“¡Patrón! ¡Wey! Yo no conozco a nadie ahí”, gritó en español, señalando hacia Haití mientras permanecía en la frontera entre los dos países que comparten en la isla La Española.

St. Clair era un niño cuando su madre lo llevó a la República Dominicana, y aunque su vida ha sido difícil —su mamá murió cuando era chico, su padre desapareció y él quedó solo al cuidado de su hermano discapacitado— es la única vida que ha conocido.

Y ahora, lo forzaban a irse, como a más de 31.000 personas deportadas por la República Dominicana a Haití este año, más de 12.000 de ellos en tan sólo los últimos tres meses —un incremento enorme, según observadores.

Mientras el resto del mundo cierra sus puertas a los migrantes haitianos, el país que comparte una isla con Haití también toma medidas severas de una manera que activistas por los derechos humanos dicen que no ha sido vista en décadas.

El incremento en el maltrato a los haitianos del país, dicen, coincidió con la llegada de Luis Abinader, quien asumió la presidencia en agosto de 2020.

Acusan al gobierno de apuntar a poblaciones vulnerables, de separar a niños de sus padres y de realizar perfilamiento racial — Haití es abrumadoramente negro, mientras que la mayoría de los dominicanos se identifican como mestizos. Las autoridades dominicanas, dicen los activistas, no sólo buscan a haitianos que recientemente cruzaron ilegalmente a la República Dominicana, sino también a quienes han vivido allí desde hace mucho tiempo.

“Nunca antes se había visto”, dijo William Charpantier, coordinador nacional de la organización sin fines de lucro Mesa Nacional para las Migraciones y los Refugiados en República Dominicana. “El gobierno ha asumido eso como si estuviéramos viviendo una guerra”.

Han arrestado a haitianos que cruzaron ilegalmente a República Dominicana; a haitianos cuyos permisos de trabajo dominicanos han expirado; a los nacidos en la República Dominicana de padres haitianos a quienes se les negó la ciudadanía; incluso, dicen los activistas, a dominicanos negros nacidos de padres dominicanos a quienes las autoridades confunden con haitianos.

Los funcionarios y activistas haitianos también dicen que el gobierno viola leyes y acuerdos al deportar a mujeres embarazadas, separar a los niños de sus padres y arrestar a las personas entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana.

Mientras tanto, los activistas dicen que la hostilidad contra los haitianos aumenta desde que Abinader desató una serie de acciones antihaitianas.

Por ejemplo, suspendió un programa de visas de estudiantes para haitianos, prohibió a las empresas que más del 20% de su fuerza laboral fuera de trabajadores migrantes y ordenó a los migrantes haitianos que registren su localización.

Anunció una auditoría de unas 220.000 personas a las que anteriormente se les otorgó estatus migratorio para determinar si todavía califican, y advirtió que cualquiera que proporcione transporte o vivienda a inmigrantes indocumentados será multado. Y suspendió los pagos de pensión que se adeudan a cientos de extrabajadores de la caña de azúcar, la mayoría de ellos haitianos.

Las medidas siguen al anuncio de Abinader en febrero de que su administración construiría un muro multimillonario de 190 kilómetros a lo largo de la frontera con Haití.

La construcción ha comenzado. Mientras tanto, la vida se ha vuelto cada vez más miserable para los haitianos que permanecen en República Dominicana y para aquellos que, como St. Clair, han sido deportados.

El adolescente vio cómo el autobús que lo dejó en la frontera se alejaba vacío a excepción de un machete, un martillo y otras herramientas de trabajo que llevaban los otros migrantes cuando fueron detenidos.

”¡Wey!” gritó. 

No hubo respuesta. St. Clair chasqueó la lengua y suspiró.

Haití y la República Dominicana han tenido una relación cautelosa y difícil desde hace mucho, manchada por una masacre en 1937, en la que miles de haitianos fueron asesinados por el régimen del dictador dominicano Rafael Trujillo.

El racismo y el rechazo a los haitianos aún es palpable: los dominicanos los maldicen o hacen comentarios despectivos cuando los ven en la calle.

Aun así, se creía que cientos de miles de haitianos vivían en la República Dominicana incluso antes de que muchos huyeran de Haití en los últimos meses a raíz del asesinato del presidente Jovenel Moïse, un terremoto de magnitud 7,2, una grave escasez de combustible y un aumento en los secuestros y la violencia relacionada con las pandillas.

“No venimos aquí para acaparar el país. Es para sobrevivir”, dijo Gaetjens Thelusma, del grupo sin fines de lucro Salvaremos a Haití.

El gobierno ha dicho en varias ocasiones que trata a los migrantes de manera humana. Abinader dijo recientemente a las Naciones Unidas que su país había soportado por sí solo la carga de hacer frente a las diversas crisis de Haití, sin mucha ayuda del resto del mundo.

Si bien su país ha demostrado solidaridad y colaboración con Haití y seguirá haciéndolo, dijo, “también les reitero que no hay, ni habrá jamás una solución dominicana a la crisis de Haití”.

Sus propios ministros se han referido sombríamente a los haitianos como invasores: al hablar a favor del muro fronterizo, Enrique García, director general de Migración, dijo en octubre que “no podemos perder nuestro país”.

”¿Qué es lo que te queda a ti cuando tienes un vecino que ya tú no lo aguantas? Proteger tu casa, tus bienes y tu familia”, dijo a D’Agenda, un programa de noticias de la televisión local.

Y a principios de noviembre, Jesús Vázquez, ministro del Interior y Policía de la República Dominicana, inauguró la primera de varias docenas de oficinas donde se requerirá que los extranjeros se registren.

Dijo a los periodistas: “La principal amenaza que tiene la República Dominicana en el día de hoy es Haití, y nosotros estamos llamados a defender el suelo patrio”.

Rosemita Doreru tenía nueve meses de embarazo cuando fue detenida a principios de noviembre en un hospital de Santo Domingo, la capital. Más tarde fue deportada, y dejó atrás a tres niños pequeños.

“Todos los días me preguntan a mí: ‘¿Cuándo viene mamá? ¿Cuándo viene mamá?’”, Dijo su compañero, Guens Molière. “Lloran casi todos los días”.

Dio a luz en Haití. Molière sigue enojado porque los funcionarios no le permitieron enviarle una maleta con su ropa y artículos para su recién nacido antes de que fuera deportada. Y no sabe qué pasará después —no puede pagar los 260 dólares que los traficantes de personas cobran ahora para cruzar ilegalmente a mujeres embarazadas y con niños pequeños a la República Dominicana.

Doreru no está sola en su miseria. En una tarde reciente en Dajabón, las autoridades deportaron a más de 40 niños no acompañados y a decenas de mujeres lactantes, dijo Rolbert Félicien, del Instituto de Investigación y Bienestar Social, una organización sin fines de lucro. Si los padres o parientes de los niños no son localizados, se los coloca en un orfanato en Haití.

Decenas de migrantes haitianos entrevistados en otras ciudades y pueblos dominicanos acusaron a la administración de Abinader de tratarlos “como perros”.

Ese trato no está reservado sólo para quienes ingresaron al país de manera ilegal. En un bullicioso día de mercado en la polvorienta ciudad fronteriza de Dajabón, al menos un funcionario dominicano utilizó una pistola paralizante contra los migrantes que cruzaron la frontera legalmente para comprar y vender mercancías.

“Deportaciones en todos los países hay, pero están maltratando a los haitianos”, dijo Sabrina Bierre, una vendedora ambulante de 25 años que vende ropa usada y otros artículos en una zona de Santo Domingo conocida como Pequeño Haití. “Son indocumentados, pero no son animales”.

A principios de este mes, Véronique Louis, de 26 años, dio a luz a una hija en un hospital de Santo Domingo. Regresó días después para recibir tratamiento adicional porque la cesárea no fue bien practicada, pero el personal médico le negó atención, según su esposo Wilner Rafael.

“Que no estaban atendiendo a los morenos, y que los haitianos no son gente”, dijo. Louis asintió.

Louis tiene ahora una herida abierta de cinco centímetros de ancho y se estremece de dolor cada vez que se mueve. Un médico haitiano de la comunidad pasa de vez en cuando para tratar a Louis en su pequeña habitación, escondida dentro de un laberinto de casas en ruinas cubiertas de hollín.

En estos días, muchos migrantes haitianos y aquellos de ascendencia haitiana se quedan en casa por temor a las autoridades, o salen de la casa uno a la vez para evitar abandonar a un niño si ambos padres son deportados.

En una mañana reciente en la principal oficina de migración del país, docenas de haitianos que se aferraban a carpetas, papeles y pasaportes hicieron una fila con la esperanza de renovar los permisos de trabajo, algo que muchos dijeron que habían hecho varias veces en vano; los activistas acusan al gobierno de negarse a procesar el papeleo para tener motivos para arrestarlos.

“La cosa ahora mismo está grave para nosotros”, dijo Edouard Louis, quien llegó a la República Dominicana hace más de 30 años para trabajar en los campos de caña de azúcar bajo un acuerdo bilateral. Ahora vende candados, cargadores y cables USB en un pequeño mercado al aire libre en las afueras de Santo Domingo, y gana apenas lo suficiente para comprar huevos y arroz para su sustento.

Su permiso de trabajo expiró el año pasado, y a pesar de repetidos intentos para renovarlo, no ha recibido respuesta del gobierno. Todavía lleva ese permiso junto con los anteriores en una billetera negra desgastada con la esperanza de que, si es detenido, pueda demostrar a las autoridades que cruzó la frontera legalmente.

Los nacidos en República Dominicana de inmigrantes haitianos se encuentran en una situación similar. Decenas de miles de ellos nunca obtuvieron la ciudadanía y no tienen los documentos necesarios para trabajar o asistir a la universidad. La República Dominicana otorga la ciudadanía sólo a los nacidos de padres dominicanos o residentes legales como resultado de un fallo judicial de 2013, que, según la Organización de los Estados Americanos, “creó una situación de apátridas nunca antes vista en América”.

La sentencia se aplicó retroactivamente a los nacidos entre 1929 y 2010.

Un año después, el gobierno aprobó otra ley que ofrecía un camino a la ciudadanía si habían nacido en la República Dominicana, pero una gran mayoría aún no ha podido hacerlo, especialmente aquellos cuyos padres no cuentan con los documentos requeridos.

“Yo todavía me pongo a llorar”, dijo Erika Jean, de 16 años, nacida en la República Dominicana de padres haitianos y que vive en Batey La Lima, una comunidad empobrecida rodeada por una enorme plantación de caña de azúcar en La Romana, una ciudad costera en el sur de la República Dominicana. “Yo en verdad tengo un futuro bien feo”, dijo. “Ya se me quitaron las esperanzas de obtener los papeles”.

Luis Batista, de 70 años, un trabajador de la caña de azúcar jubilado que llegó a la República Dominicana en 1972, con un permiso de trabajo patrocinado por el gobierno que ya venció, dijo: “No tenemos absolutamente nada aquí. No papeles. No pensión. No atención médica”.

En su vecindario, los niños vuelan cometas hechas con bolsas de plástico, hacen máscaras con cartones desechados, atan una cuerda alrededor de un cubo para que rebote en los baches cercanos. Algunas casas están hechas de metal corrugado, con bolsas de arroz de desecho metidas en los agujeros de las desvencijadas puertas de madera para mantener alejadas a las plagas.

Batista dijo que está parcialmente ciego después de pasar años quemando campos de caña de azúcar junto a su esposa, Ramonita Charles, de 68 años, cuyo padre murió mientras trabajaba en esos campos y no recibió ayuda médica de la empresa que lo contrató.

“No nos dan la pensión. No tenemos trabajo. No podemos salir a la calle”, dijo Charles, quien creció trabajando en los campos de caña de azúcar y es analfabeta. Ahora vende huevos, papas fritas, galletas y otros artículos pequeños en una choza de hojalata para mantener a sus cuatro hermanos, tres hijos y su madre, una extrabajadora de la caña de azúcar que tiene poco más de 90 años.

Y ahora, están las deportaciones.

“Uno sale y no sabe si va a volver a su casa”, dijo.

Las redadas, las deportaciones y los malos tratos del gobierno han disuadido a algunos haitianos de cruzar a la República Dominicana, según un traficante de personas que sólo dio su primer nombre como Luis Fernando.

Nació en Haití, pero ha vivido en la República Dominicana durante 19 años. Pinta y trabaja en la construcción, pero también ayuda a los migrantes a cruzar ilegalmente y paga a los funcionarios dominicanos entre 35 y 90 dólares por hacerse de la vista gorda. A mediados de noviembre, puso en espera a un grupo que quería cruzar.

“Por ahora, mejor que se queden por allá. Hasta que esté todo frío”, dijo.

Y, sin embargo, algunos todavía insisten en llegar a la República Dominicana.

St. Clair, el adolescente abandonado en Dajabón, miró a su alrededor cuando los funcionarios de inmigración que lo habían detenido se fueron y las autoridades se prepararon para cerrar la frontera por la noche. Atrás quedó el flujo de quienes cruzaban la frontera, el estruendo de los camiones y el rugido de las motocicletas que transportaban plátanos, cebollas y otros bienes.

Empleados de UNICEF se disculparon por no poder ayudarlo: cumplió 18 años en octubre y ahora se le consideraba un adulto.

St. Clair comenzó a caminar de regreso hacia la República Dominicana. Un funcionario de inmigración preocupado le gritó: “¿Dónde tú vas a dormir? Tú no tienes dinero”.

St. Clair no respondió. Cuando se puso el sol, pasó velozmente junto a las autoridades, se coló en la República Dominicana y desapareció por una calle tranquila.

 

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