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54Grado.com : Hoy es jueves 2 de abril del 2026 . Faltan 273 días para el año 2027. temperatura: la máxima estará entre 31 °C y 33 °C y la mínima entre 22 °C y 24 °C :.... Efemérides Nacionales: 1805. En su retirada en desbandada, el general haitiano Jean-Jacques Dessalines comete una matanza en la ciudad de Moca, resultando víctimas ancianos, mujeres y niños. 1849. El Congreso llama al general Pedro Santana para que enfrente la invasión haitiana que se produce en ese momento. 1878. El gerente de comercio de los Estados Unidos en el país comunica a su gobierno que Santo Domingo había sido tomada "por 600 rufianes de la peor catadura que había visto", en referencia al recién instalado gobierno del general Cesáreo Contreras. 1895. José Martí y Máximo Gómez llegan a la isla Inagua, en su viaje rumbo a Cuba para luchar por independizar de España esta nación. 1962. El doctor Juan Isidro Jimenes Grullón renuncia como miembro de la Unión Cívica Nacional, invocando su "radical discrepancia con las orientaciones de la política seguida por el Comité Central Ejecutivo". -Este día la revista Ahora editorializa atribuyendo al Gobierno una alegada tendencia a querer ejercer un control o dominio en la prensa. 1970. Al menos siete organizaciones políticas de oposición anuncian que no participarán en las elecciones del 16 de mayo, luego de conocer la decisión del presidente Joaquín Balaguer de buscar su reelección. -El coronel Donald J. Crowley, agregado militar de la Embajada norteamericana en el país, quien fue secuestrado el 24 de marzo de este año, viaja hacia Washington, regresando semanas después para identificar a los acusados de su secuestro. 1974. El presidente Joaquín Balaguer emite el decreto 4476, mediante el cual instituye el 18 de abril de cada año como Día del Locutor Dominicano. 2008. Fallece a la edad de 83 años la señora Lucy Mercedes Hernández, viuda del fundador del PRD, Nicolás Silfa. 2011. Las autoridades anuncian el apresamiento del ciudadano rumano Martín Cristian Dorel, requerido por la justicia de su país, acusado de terrorismo y otros cargos. 2012. La República Dominicana consigue, por segundo año consecutivo, un récord Guinness al completar mil horas de lectura continua y en voz alta, en un maratón en el que participaron 900 jóvenes. 2013. La Cámara de Diputados aprueba por unanimidad el proyecto de ley que dispone la exhumación y el traslado al Panteón de la Patria de los restos del coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez. 2017. Fallece a la edad de 87 años el abogado, diplomático y periodista Rafael Molina Morillo, fundador de la desaparecida revista semanal ¡Ahora!, el vespertino El Nacional y el matutino El Día, del que fue director hasta su deceso. 2020. Con el propósito de evitar el contagio y la expansión del coronavirus en todo el territorio nacional, las autoridades sanitarias prohíben las tradicionales actividades religiosas en las diferentes iglesias durante la Semana Santa. 2022. El Ministerio Público, el FBI, la DNCD y el Cuerpo Especializado de Seguridad Portuaria requisan durante varias horas, a solicitud de Estados Unidos, el lujoso yate Flying Fox, propiedad del magnate ruso Dmitri Kamenshchik, que se encuentra surto y retenido en el puerto Don Diego de la Ciudad Colonial del Distrito Nacional. 2023. El Ministerio Público revela durante la audiencia de medida de coerción por el caso de supuesta corrupción conocido como "Operación Calamar" que el diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Sergio Moya, será incluido en el expediente, al ser señalado por al menos cuatro de los inculpados en la referida acción como uno de los responsables de cobrar de manera irregular a bancas de lotería para poder operar. 2024. Amnistía Internacional solicita, a través de una carta abierta dirigida al presidente Luis Abinader y otras instituciones estatales, "poner fin a las violaciones de los derechos humanos a las personas de ascendencia haitiana y de color negras", lo que afirma "genera efectos discriminatorios para la exclusión de haitianas y dominicanos de piel morena". 2025. El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, anunció la reanudación de las conversaciones de la República Dominicana con Haití, tras esta última enviar un embajador permanente al país, interrumpidas en 2023 a raíz de la tensión desatada por la construcción de un canal de riego que desviaría las aguas del río Masacre hacia el lado haitiano. Internacionales: 999. Es iniciado el célebre papado de Gerberto de Aurillac, Silvestre II, primer papa francés. 1332. En Vitoria (España) se firma la escritura de incorporación de Álava a Castilla, reconociendo esta el fuero de aquella. 1453. En la actual Turquía, Mehmet II emprende el sitio de Constantinopla con 300,000 hombres y 1,400 galeras. 1513. En Norteamérica, el militar español Juan Ponce de León y sus marineros son los primeros europeos que desembarcan en la península de Florida. 1550. En Madrid, el rey de España ordena enseñar castellano a los indígenas. 1695. Gran insurrección india en territorio del actual estado de Arizona, Estados Unidos. 1767. Carlos III de España decreta la expulsión de los jesuitas. 1792. En Estados Unidos, bajo la presidencia de George Washington, el dólar es declarado unidad monetaria nacional. 1810. Napoleón contrae matrimonio con María Luisa, hija del emperador de Austria, Francisco. 1867. En México, el ejército republicano al mando del general Porfirio Díaz toma la ciudad de Puebla. 1979. El primer ministro israelí Menachem Begin visita El Cairo, capital de Egipto. 1982. Argentina recupera las islas Malvinas y comienza la guerra con el Reino Unido de Gran Bretaña. 1984. Un comando palestino asesina a 48 personas en Jerusalén. 2001. El ejército israelí realiza un atentado contra Mohamed Abdel Al, destacado dirigente del movimiento fundamentalista de la Yihad Islámica. 2002. El ginecólogo italiano Severino Antinori asegura haber clonado con éxito un ser humano, a pesar del radical rechazo de la comunidad científica internacional a la clonación reproductiva. -Países Bajos se convierte en el primer y único país en legalizar la eutanasia (que ya estaba despenalizada desde 1994). 2005. Muere a la edad de 84 años, luego de varios días de agonía, Su Santidad Juan Pablo II, quien dirigió la Iglesia católica durante 26 años. 2008. En Ecuador, la Asamblea Constituyente aprueba las reformas relacionadas con la soberanía nacional, incluyendo un artículo que prohíbe la instalación de bases militares extranjeras en el país. 2010. El primer ministro de Rusia, Vladímir Putin, realiza una visita de 12 horas a Venezuela, donde firma acuerdos para la explotación de la zona petrolífera de la faja del Orinoco. 2012. El presidente de Hungría, Pál Schmitt, anuncia en el Parlamento la dimisión de su cargo, después de que se le retirara su título de doctor por plagio. 2013. La ONU aprueba el Tratado sobre el Comercio de Armas tras más de una década de negociaciones. Al menos 147 muertos, la mayoría estudiantes, es el resultado de un ataque de la milicia somalí Al Shabab en la Universidad de Garissa, Kenia. 2017. Unas 254 personas resultan muertas y más de 200 desaparecidas en la comunidad de Mocoa, Colombia, tras una avalancha de lodo provocada por las fuertes lluvias. -En Ecuador, Lenín Moreno (sucesor del presidente Rafael Correa) es proclamado como ganador de las elecciones presidenciales. 2019. El último de los líderes árabes que dominaron con puño de hierro la época poscolonial, Abdelaziz Bouteflika, anuncia su dimisión tras semanas de multitudinarias protestas populares para exigir su salida del poder y la exigencia de su propio ejército de declararlo constitucionalmente inhabilitado. -El presidente estadounidense, Donald Trump, ataca de nuevo a los que llama "groseramente incompetentes políticos" de Puerto Rico, acusándolos de solo "quejarse" y gastar de manera "corrupta" los fondos federales para las labores de reconstrucción tras los huracanes que afectaron la isla en 2017. -El coronavirus supera el millón de contagios (1,005,871) y suma 51,432 muertos, reportándose en menos de 24 horas más de 70,000 contagios en más de 204 regiones y países, de acuerdo con los datos de Worldometers y la Universidad Johns Hopkins. 2022. Las fuerzas rusas aceleran su repliegue del norte de Ucrania, tras varias semanas de bombardeos y combates que dejaron un panorama apocalíptico, con cuadros macabros como el de 20 cadáveres esparcidos en una calle de Bucha, cerca de Kiev. 2023. La Fiscalía General mexicana anuncia la detención de cinco personas a las que acusa de incendiar un centro de detención migratorio de Ciudad Juárez (fronteriza con Estados Unidos), que deja 39 migrantes muertos y 27 heridos. 2024. El sumo pontífice de la Iglesia católica simplifica el ritual del funeral de los papas, por lo que el cuerpo del papa Francisco no será expuesto en público, según revela en el libro El Sucesor, escrito por el periodista español Javier Martínez-Brocal, en el que confirma que será enterrado en la basílica de Santa María la Mayor y no en las grutas vaticanas. En Jerusalén, miles de personas marchan al domicilio del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el marco de la llamada "Semana Nacional de Protesta", convocada por la oposición contra el Gobierno para pedir elecciones anticipadas. 2025. Un juez federal de Estados Unidos desestima los cargos de corrupción contra el alcalde de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, a solicitud del presidente Donald Trump, porque obstaculizaba la ayuda del político demócrata con la ofensiva gubernamental contra la migración ilegal.

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domingo, 5 de noviembre de 2017

El hombre que mató a Facundo Cabral

El trovador tenía setenta y cuatro años pero conservaba su figura elegante. Vestía jeans, suéter azul y chaqueta café y ocultaba sus ojos, que ya no veían bien, tras unas gafas de vidrio de botella del mismo color.
Facundo Cabral pisó con parsimonia el escenario del Teatro Roma de Xela, Guatemala, en la fría noche del 7 de julio de 2011. En una mano portaba un bastón de madera y en la otra la guitarra, la inseparable. Se sentó en una silla y comenzó a desplegar un repertorio que había acompañado media vida a gente como Raúl Barreno, que lo contemplaba hipnotizado desde una butaca en la décima fila. Hacía diez años que había asistido en el mismo lugar a un concierto del argentino, pero le parecía como si lo escuchara por primera vez.
Durante poco más de una hora, Cabral compartió su fidelidad al amor, a Dios y a su madre, a la que recordó como siempre: “Mi madre era una mujer grandiosa, divina, durísima, porque cuando tenía nueve años, cuando me fui, me dijo que ése era el último regalo que me daba. El primero había sido la vida y el segundo, y último, la libertad para vivirla”. Recitó “Mi pobrecito patrón” y “Éste es un nuevo día”, canciones que hablan del amor y la convivencia a pesar de haber sido un niño alcohólico, sufrir la cárcel y después el exilio. “Porque uno no vive solo y lo que a uno le pasa le está sucediendo al mundo, única razón y causa”, susurraba en la introducción de “No soy de aquí, ni soy de allá”. Ése fue el tema que cerró el concierto.
Antes de rasgar los últimos acordes, Cabral se levantó por un instante y encorvándose para reverenciar al público, se despidió:
—Gracias por la amistad de tantos años. Sepan que fueron una parte importante de mi felicidad. Sepan que los voy a llevar en mi corazón hasta el momento final.
Al bajarse el telón, Facundo Cabral dejó de recitar para siempre. Fue su última actuación. Su voz se esfumó dos días después cuando fue acribillado en un coche camino al aeropuerto de la ciudad de Guatemala.
Sobre la pared de la sala de Henry Fariñas colgaba un cuadro en el que aparecía Facundo Cabral juntó a él, su esposa y sus dos hijos. En el librero guardaba los discos del argentino, e incluso coleccionaba los libros y entrevistas en las que era protagonista al que llamaba “maestro”. Hacía años que eran amigos y Fariñas, un empresario nicaragüense del mundo del espectáculo, había llevado a Cabral a Nicaragua en varias ocasiones y gestionado otros conciertos en Centroamérica, entre ellos el último celebrado en Xela. La íntima relación que los unía llevó a este hombre de cuarenta y dos años, de pelo chino y ojos negros, a estar presente en los últimos momentos de la vida del cantautor. Aquel 9 de julio de 2011, Fariñas insistió en llevarlo al aeropuerto en su Range Rover blanco, el mismo que apenas unos minutos después sería baleado por veinticinco disparos, tres de los cuales matarían a Cabral. Fariñas sobreviviría.
Cuando todavía dos mil personas lloraban en la ciudad de Guatemala al artista en la escena del crimen, Fariñas testificó que el autor intelectual del asesinato había sido Alejandro Jiménez, un supuesto narcotraficante costarricense que lo quería muerto por haberse negado a venderle el Elite Night Club, el antro nocturno que regentaba en Managua. En el momento en que se presentaba al mundo como un empresario y promotor musical honrado, víctima de la coacción del narco, el teniente José León Gadea y el inspector Pedro Manuel Sánchez, de la policía de Nicaragua, ya lo tenían fichado. Desde 2010 le seguían la pista por pertenecer a una organización de tráfico de drogas internacional.
Ese año, según la investigación, Fariñas entró a formar parte de la red liderada por Gabriel Maldonado Siller, un ex policía federal mexicano, el colombiano Francisco García, alias El Fresa, y Alejandro Jiménez, El Palidejo. Precisamente en el Elite Night Club, en sesiones privadas de mujeres, alcohol y miles de dólares, Fariñas trabó amistad con El Palidejo, quien depositó su confianza en él para gestionar la ruta en Nicaragua. La relación fructificó durante un año. No era extraño ver a Fariñas visitando a su amigo en Costa Rica, quien lo presentaba como un allegado a la familia.
En mayo de 2011, sin embargo, la ambición lo perdió. Las autoridades nicaragüenses capturaron a Siller y desmantelaron su banda, Los Charros. Fariñas, según las investigaciones policiales, aprovechó el descabezamiento de la organización para robar mercancía e intentar venderla por su cuenta. El Palidejo, según las autoridades, decidió vengarse.
Catorce meses después del asesinato de Facundo Cabral, la justicia nicaragüense condenó a Fariñas a treinta años de prisión, la pena máxima, por tráfico internacional de drogas, lavado de dinero y crimen organizado.
Cuando veía la sotana blanca asomarse por el pasillo, Alejandro Jiménez se escondía inmediatamente. Todos los alumnos del Colegio Claretiano (Alajuela, Costa Rica), conocían la fama del padre Praxas Morillo, un ex boxeador que acostumbraba abofetear a los jóvenes que se portaban mal. Más de una vez le tocaron los golpes, como aquella ocasión en que puso una tachuela en el asiento de un profesor.
En un salón gigante, lleno de escritorios de madera, donde cuarenta jóvenes entre trece y quince años, vestidos con camisa blanca y pantalón negro, leen la Biblia en silencio, se crió El Palidejo. Era un chico alto, muy delgado, que siempre portaba un reloj negro deportivo y lucía un peinado de puntas lleno de gel, al estilo de los New Kids on the Block, el grupo juvenil que causaba sensación a finales de los años ochenta. “Era muy promedio: ni brillante, ni problemático. Jugaba básquet. Era muy tranquilo, nada agresivo, ni mal hablado, ni vicioso… nunca destacó por nada”, recuerda Juan Fernando Varas, compañero en la escuela durante más de quince años. En un colegio de hombres, “de ambiente hostil y violento”, Alejandro se caracterizaba por ser un niño callado que rehuía los conflictos.
Este año, cuando Juan Fernando vio en la televisión a un tipo corpulento, de tez clara y pelo rapado, con las manos esposadas y rodeado de policías, tardó en reconocerlo. Después de rebuscar en su memoria se llevó una sorpresa mayúscula al confirmar que ese nombre estaba entre los egresados en su promoción, 1991. “Nunca me imaginé que estuviera en malos pasos, a lo sumo fumábamos el típico cigarro de adolescentes”. El mismo chico con el que en una ocasión debía hacer un trabajo de biología y en su lugar pasaron la tarde viendo la televisión; el mismo que llevaba siempre el almuerzo en tuppersa la escuela mientras los demás lo compraban en la tienda de doña Ana ahora aparecía ante las cámaras acusado de ser el autor intelectual del asesinato de Facundo Cabral y uno de los mayores narcotraficantes de Centroamérica.
La reacción de sorpresa de Juan Fernando fue la misma que recorrió Alajuela el día de la captura de Alejandro Jiménez. En esta localidad de cien mil habitantes, el clima es templado y la vida transcurre entre las compras en la tienda de la esquina, los partidos de la Liga —el equipo de futbol—, y los domingos de chifrijo, un plato típico de chicharrón de cerdo. Es un claro ejemplo del eslogan que recibe a los visitantes en el aeropuerto internacional de San José, situado a tres kilómetros: “Bienvenidos al país más feliz del mundo”. Desde que en 1831 naciera aquí Juan Santamaría, uno de los héroes nacionales de Costa Rica, pocas cosas destacables han pasado en la ciudad. “Lo único característico es que todos aquí tienen un apodo”, asegura un vecino. En ese contexto de escenas costumbristas transcurrió la infancia de El Palidejo, que por aquel entonces era El Chavo, por su parecido al Chavo del 8.
Durante las vacaciones de Semana Santa, toda la familia se reunía en una finca a las afueras del pueblo. Los hermanos y los primos de Alejandro jugaban al futbol o corrían por el césped hasta caer rendidos. En la mesa de los adultos departía su padre, José Francisco, un tipo rudo y trabajador, y su madre, Ana Isabel, a quien desde la propia familia señalan como una señora altiva, presumida y apegada al dinero. Alejandro, mientras tanto, cavilaba en un rincón, callado. “Hablaba poco pero si te sentabas cinco minutos con él, te podía convencer de cualquier cosa”, recuerda un familiar. Sin trabajo conocido, quizá fue esa la cualidad que lo llevó a realizar el único sueño que se le conocía a ese niño introvertido:
—Yo de mayor voy a ser rico.
Después de su detención, el 12 de marzo de este año, las autoridades nicaragüenses le decomisaron cuatro vehículos de gama alta, entre ellos una Hummer, y una quinta llamada El Retiro, donde, de acuerdo con la justicia de ese país, tenía su centro de operaciones. Desde 2009, según la fiscalía costarricense, que lo acusa de lavado de activos, El Palidejo habría movilizado mil millones de colones (unos dos millones de dólares).

En Alajuela, el único que permanece de su círculo cercano es su hermano, conocido como El Picarita. La policía sospecha que su padre y su hermana —investigados también por lavado de dinero— huyeron a Japón. Su actual mujer, Wendy Nancy Pérez, se marchó de la ciudad. Él espera a ser juzgado en una celda de cuatro por cuatro metros de la prisión de Fraijanes 2, en las afueras de Ciudad de Guatemala.
Lorena Viquez tenía dieciocho años cuando Alejandro Jiménez se presentó en la puerta de su casa para invitarla a salir. Fueron al cine y luego a cenar. En unos días, se convirtió en su primer novio y apenas unos meses después ya estaban casados. “Los peores cinco años de su vida fueron a su lado”, dice una fuente cercana a la familia, que pide mantener su nombre en el anonimato. Nunca llegó a conocer al hombre con el que dormía. Pasaba semanas sin ir a su casa en Heredia, a unos minutos de Alajuela. Ella nunca supo a qué se dedicaba. Si se atrevía a preguntarle, le esperaba una paliza. “No sabía nada de él. Nunca salían juntos. La familia de él la humillaba porque no tenía dinero”. Cada vez que él llegaba a casa, ella temblaba de miedo. Le repetía continuamente que era “fea y tonta”. Llegó a violarla en un par de ocasiones.
Aunque tuvieron dos hijos, El Palidejo apenas convivió con ellos. De hecho, a la más pequeña no la llegó a conocer, pues se divorciaron cuando ella estaba embarazada. Su padre tenía que pagarle gastos simples como pañales o el pediatra de su primer hijo, Julián, debido a que Alejandro se negaba a darle dinero. Un día, recuerda la fuente, el niño se puso a llorar de manera histérica al ver una película en la que un hombre encañonaba a una mujer. Su madre entendió perfectamente que era porque recordaba aquella vez en que Jiménez la había amenazado de muerte de esa misma manera por reprocharle su ausencia.
Lorena aguantó cinco años hasta que su hijo le confesó que cuando salía con su padre siempre se veían con mujeres diferentes. Ella decidió contratar a un investigador privado. Descubrió que vivía con otra mujer en Santo Domingo. Al encararlo, él le pegó y la tiró por las escaleras. “Muerta de miedo le exigió el divorcio y él aceptó encantado, siempre y cuando no tuviera que pagarle una pensión”. Desde entonces, Lorena, ahora una abogada penalista que rehízo su vida con otro hombre, nunca supo nada más de él. Ella y el niño estuvieron durante años en terapia psicológica por el maltrato al que fueron sometidos. Los Jiménez nunca se le acercaron, pero recibió amenazas en varias ocasiones.
Hace unos días, su hija María José, de siete años, vio que sobre la mesa del desayuno estaba el periódico con la foto de su padre en la portada. Lo observó durante unos minutos sin decir nada, hasta que lo tiró a la basura.
El Palidejo vivía en esa casa amarilla de tejas naranjas”, dice el jardinero mientras poda los arbustos. Señala un amplio chalet a veinte metros de la rotonda principal en el Residencial Altos de Montenegro, en Canoas de Alajuela. “Hace unos meses la policía se lo llevó todo”, cuenta el hombre como el mayor chisme que ha pasado en ese tranquilo barrio de clase media alta. Nunca llegó a ver a Alejandro Jiménez en su propia casa, de hecho, casi nadie lo hizo. El único distintivo que tiene este lugar es que no hay bolsas de basura en la puerta.
Para los alajuelenses, esta casa amarilla es sinónimo del progreso de El Palidejo comparado con aquel hogar sencillo en que creció jugando videojuegos en Canoas. Aunque estudió para ser topógrafo, nunca se dedicó a su carrera y pronto su camino se desvió hacia las malas artes. Primero se dedicó a falsificar placas de taxis y ganar dinero con licencias falsas. Después se pasó a la duplicación de tarjetas de crédito. Fue sentenciado y cumplió condena en la cárcel de La Reforma, a una hora de San José. Aunque ninguna de las fuentes consultadas sabe cómo, todas coinciden en que fue allí donde pasó a jugar en las grandes ligas de la delincuencia. En cierta ocasión, uno de sus familiares se cruzó con una caravana de camionetas con los cristales tintados que salían del Residencial. Se quedó sorprendido de ver tal despliegue en su tranquilo pueblo. Más todavía cuando uno de los vidrios se bajó y vio cómo Alejandro lo saludaba.
Fue de los pocos capítulos de ostentación que se recuerdan en Alajuela. Aunque vivía con todo el lujo con su segunda mujer, la discreción que lo caracterizaba desde niño lo seguía acompañando. Hasta el día de su detención, los vecinos apenas lo conocían. Durante mucho tiempo fue confundido con su hermano, El Picarita. Incluso las propias autoridades, que lo investigaban por lavado de dinero, mantenían abierto el “caso Picarita” por esta confusión. “Siempre se le ha confundido con su hermano y tal vez sea por eso que se sabe tan poco de él”, explica Carlos Alvarado, director del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD). La gente de Alajuela creía que El Palidejo tenía un puesto de verduras, aunque en realidad el propietario era su hermano. De hecho, al momento de su captura, la prensa empezó a difundir que un verdulero era el presunto asesino de Facundo Cabral, un rumor que perdura hasta hoy. De Alejandro Jiménez sólo se supo que él era el famoso Palidejo, aquel día que el ICD llegó a esa casa amarilla para llevarse quince pantallas planas, once camas y colchones y un menaje de lujo.
Ahora algunos de los muebles que decoraron su estancia, durante menos de dos años, se encuentran en el ICD, un edificio gris de pasillos en forma de laberinto. Los funcionarios se sientan sobre unos sillones clásicos de estilo barroco que parecen una reliquia familiar. Aunque son viejos, la madera de cedro sigue brillante. Una mujer de pelo rubio teñido se contempla todos los días en el espejo que está frente a su computadora.
Antes de los allanamientos, Alejandro Jiménez ya había dejado Costa Rica. Con Fariñas detenido y gritando su nombre, El Palidejo se dio a la fuga a pesar de las recomendaciones de su abogado, Francisco Campos, quien le aconsejó que no lo hiciera. “Tenía miedo de lo que le podía pasar a su familia”, señala. Durante ocho meses estuvo escondido en Panamá supuestamente con la ayuda de otros narcotraficantes que también forman parte de la red. Fue hasta el 12 de marzo, cuando llegaba en una lancha eduardoño a la Bahía de Solano, en el departamento del Chocó, Colombia, que fue detenido.
Guatemala solicitó inmediatamente su extradición. Costa Rica también quería juzgarlo, aunque sólo por el delito de lavado de dinero. “Era evidente que Guatemala reclamaría a Alejandro. Argentina necesita a un culpable de la muerte de Cabral y Fariñas arregló todo para que Alejandro fuera ese culpable”, afirma Campos, quien pide un jugo de naranja en una de las sodas más conocidas de San José.
Su defensa trata de probar que Alejandro Jiménez es sólo un conejillo de Indias en esta trama. Según Campos, los sicarios que asesinaron a Cabral fueron sobornados para declarar en contra de él. A uno de ellos, afirma, se le ofreció libertad bajo fianza y protección oficial si testificaba en contra de El Palidejo. Aunque ha pedido su extradición en varias ocasiones, se resigna a un caso que sabe que será difícil de ganar.
Actualmente Alejandro Jiménez vive aislado en su celda y recibe visitas cada veintidós días, sólo de su abogado. Tuvo que ser trasladado de cárcel, debido a las amenazas de muerte que recibía de otros presos. En julio pasado, le dio a Campos cuatro cartas para su familia en las que aseguraba tener problemas cardiacos, la presión alta y depresión. “Cualquiera se vuelve loco en esa cárcel”, exclama Campos, quien pidió el traslado de celda al enterarse de las amenazas. “Mucha gente lo quiere muerto, así que teníamos que buscar su seguridad. Está claro que los muertos no se defienden”.
Todavía no amanece el 9 de julio en la ciudad de Guatemala cuando Facundo Cabral se despierta en su habitación del hotel Grand Tikal Futura y se viste para ir al Aeropuerto Internacional La Aurora. Tiene que viajar rumbo a Nicaragua para continuar la gira de conciertos. En el hall se reúne con su representante, David Llanos, y con Henry Fariñas. Alrededor de las cinco de la mañana emprenden la marcha a bordo de una camioneta Range Rover de color blanco, flanqueados por un Chevrolet Tahoe en el que viajan los guardaespaldas de Fariñas. Ninguno de ellos advierte que los siguen.
Las cámaras de seguridad del hotel graban cómo la comitiva se amplía con dos coches más, una camioneta BMW X5 y otra Santa Fe azul, que posteriormente las autoridades encontrarán abandonada en las afueras de la capital guatemalteca con armas y chalecos antibalas en su interior. Elgin Vargas, un hombre de cara redonda, rapado y con un evidente sobrepeso, maneja el primer vehículo. Días antes, según la fiscalía de Guatemala, llegó a su celular un mensaje con la firma de El Palidejo: Fariñas estaba en la ciudad y era el momento de que pagara su traición. En el segundo circula un grupo de sicarios contratados para ejecutar el encargo. Si la media se cumple, cobrarán entre cinco mil y diez mil dólares por el trabajo.
A la altura del bulevar Liberación con la calle 14, en la zona 7 de la ciudad de Guatemala, emboscan el coche en el que se encuentra Facundo Cabral. Son las 5:15. En diecisiete segundos unos sicarios guatemaltecos contratados por un supuesto narcotraficante costarricense para matar a su socio nicaragüense, apagan una de las voces más importantes de Latinoamérica.

Facundo Cabral (La Plata, Argentina 1937) murió acribillado a balazos por unos sicaros guatemaltecos contratados por un narcotraficante el 9 de julio de 2011 en la Ciudad de Guatemala. En su biografía destaca una niñez difícil, pues a temprana edad su padre abandonó  a su madre con quien procreó  siete hijos. Ella emigró con ellos a  Tierra del Fuego, al sur de Argentina y, posteriormente a un pueblo llamado Tandil. Esas vivencias lo convirtieron en un niño rebelde y problemático, que terminó encerrado en un reformatorio, de donde logró escapar. Su triunfo internacional comenzó en 1970 cuando Alberto Cortez graba su éxito “No soy de aquí, ni soy de allá”, el cual le dio la vuelta al mundo y fue incluido en los repertorios de Julio Iglesias, Pedro Vargas y Neil Diamond, entre otros.

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